El Servicio Meteorológico Nacional (SMN) ha emitido una alerta amarilla por vientos muy fuertes que abarca la casi totalidad de la provincia de Santa Cruz. El aviso anticipa un significativo incremento en la intensidad del viento, con ráfagas que podrían alcanzar los 90 km/h, generando riesgos de voladuras, dificultades severas en la circulación y potenciales afectaciones en servicios básicos e infraestructura, especialmente en zonas expuestas de la región patagónica.
Impacto y Características del Fenómeno Meteorológico
Las condiciones estarán dominadas por vientos persistentes del sector oeste y sudoeste, con velocidades sostenidas que oscilarán entre 40 y 60 km/h. Las ráfagas, el principal factor de riesgo, podrían escalar a picos cercanos a los 90 km/h. Si bien este tipo de escenario resulta habitual en la Patagonia, la intensidad pronosticada exige extremar las precauciones por su potencial para generar riesgos adicionales en la vida diaria y las actividades productivas.
El fenómeno meteorológico impactará principalmente durante el lunes 9 de febrero, con su mayor fuerza concentrada en la mañana y la tarde. Hacia la noche, se espera que el viento disminuya su intensidad, aunque las condiciones podrían permanecer inestables.
La alerta comprende a la mayor parte del territorio santacruceño. Específicamente, quedan excluidos de esta advertencia los departamentos de Deseado y Magallanes, donde por el momento no se anticipan ráfagas de la magnitud anunciada para el resto de la provincia.
Recomendaciones Clave para la Población y la Circulación
Ante este escenario de vientos extremos, el SMN y los organismos de emergencia han difundido una serie de recomendaciones esenciales para minimizar riesgos y proteger a la población, así como a quienes deban circular por rutas o desarrollar actividades al aire libre:
- Evitar realizar actividades al aire libre, priorizando la permanencia en lugares seguros y bajo resguardo.
- Asegurar todo tipo de elementos que puedan volarse desde balcones, patios o techos, como chapas, carteles o reposeras.
- Mantenerse informado a través de medios de comunicación oficiales sobre la evolución del fenómeno y posibles actualizaciones de la alerta.
- Tener a mano una mochila de emergencias que contenga linterna, radio, documentos importantes y un teléfono móvil cargado.
- No refugiarse en cercanías de árboles o postes de electricidad, ya que representan un riesgo elevado de caída o derrumbe.
- Buscar siempre un lugar seguro bajo techo durante los momentos de mayor intensidad del viento.
- En caso de verse afectado por el fenómeno, necesitar asistencia o reportar una emergencia, comunicarse de inmediato con los organismos de emergencias locales.
La situación demanda la máxima atención por parte de los ciudadanos y las autoridades provinciales para prevenir accidentes y mitigar los posibles daños que un evento de esta magnitud puede generar en la infraestructura pública, los servicios esenciales y las actividades cotidianas de Santa Cruz.


