La Patagonia se prepara para sentir el impacto de una drástica suba en el costo de la energía eléctrica. El Gobierno nacional oficializó, a través de la Resolución 22/2026, un incremento del 21% en el precio mayorista de la electricidad, que comenzará a regir desde el 1 de febrero hasta el 30 de abril de 2026. Esta medida, que busca corregir distorsiones acumuladas, generará una presión adicional sobre la economía de los hogares y el sector productivo de la región.
Doble Impacto: Dólar y Ajuste Post-Electoral
El fuerte ajuste se fundamenta en dos pilares principales que impactan directamente en las finanzas del país y, por ende, de la Patagonia. En primer lugar, la actualización del tipo de cambio de referencia, que pasó de $1330 a $1450 por dólar para la nueva programación estacional, representa un aumento del 9% en esta variable clave para la estructura de costos energéticos. En segundo término, y no menos importante, la decisión política de eliminar el “delay electoral”, el atraso deliberado que se acumuló durante el segundo semestre del año pasado para evitar mayores subas tarifarias en plena campaña. Esta estrategia política de contención, ahora revertida, busca sincerar los precios del mercado.
Quiénes Sentirán el Golpe en sus Facturas
- Los hogares que perciben subsidios no sentirán el impacto de inmediato, ya que el Gobierno dispuso un aumento excepcional de la bonificación para estos usuarios, como parte de la transición hacia un nuevo esquema de segmentación.
- Sin embargo, para el más del 40% de los hogares que abonan la tarifa plena, la situación será diferente. Estos usuarios experimentarán aumentos superiores al 10% en sus facturas, dado que el precio mayorista constituye el componente principal de su costo final de energía.
- Este incremento se traduce en que el Precio Estabilizado de la Energía (PEE) subió a $73.629 por MWh y el Precio Estabilizado de Servicios Adicionales (PESA) a $6447, totalizando un valor de $80.076 por MWh. Esto significa un salto del 21% respecto a los $66.127 por MWh fijados en diciembre.
Implicancias para la Economía Regional Patagónica
Para la Patagonia, una región con altos costos operativos y una importante demanda energética, este incremento tiene implicancias significativas. El aumento no solo afectará el poder adquisitivo de los consumidores, sino que también impactará en los costos de producción de las industrias y servicios locales, desde el turismo hasta el sector petrolero y minero. La presión inflacionaria se intensificará, desafiando la estabilidad económica de las provincias patagónicas y requiriendo una gestión financiera más ajustada por parte de sus habitantes y empresas.


