La economía argentina enfrenta un nuevo revés. El Instituto Nacional de Estadísticas y Censos (Indec) informó hoy que la inflación de enero de 2026 alcanzó el 2,9%, consolidando una preocupante tendencia alcista que se inició en agosto de 2025. Este dato, que eleva la inflación interanual a un 31,5%, se conoce en un contexto de cambios en la cúpula del organismo y la suspensión de una nueva fórmula para calcular el Índice de Precios al Consumidor (IPC).
La cifra representa un desafío directo para la administración de Javier Milei, quien se reunió esta tarde con el ministro de Economía, Luis Caputo, y el presidente del Banco Central, Santiago Bausilli, en la Casa Rosada para analizar la situación.
Alimentos Disparados: El Motor de la Suba
El principal motor de esta aceleración inflacionaria fue el rubro de alimentos y bebidas sin alcohol, que registró un alarmante incremento del 4,7% en enero. Este salto impacta directamente en el poder adquisitivo de los ciudadanos, especialmente en la Patagonia, donde los costos de vida suelen ser elevados.
- Alimentos y bebidas sin alcohol: 4,7%
- Bienes estacionales: 0,6%
- Bienes regulados: 3,3%
- Inflación núcleo: 3%
La escalada de precios de los últimos meses evidencia la persistencia de las presiones inflacionarias:
- Diciembre de 2025: 2,8%
- Noviembre de 2025: 2,5%
- Octubre de 2025: 2,3%
- Septiembre de 2025: 2,1%
- Agosto de 2025: 1,9%
Expectativas del Mercado: Sin Tregua en el Corto Plazo
Analistas financieros han ajustado sus proyecciones al alza, anticipando que la batalla contra la inflación será más prolongada de lo esperado.
La Perspectiva de IOL
Desde IOL (InvertirOnline), señalaron que el Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM) ahora estima que los próximos dos datos de inflación (febrero y marzo) superarán el 2,0%, rompiendo esa “barrera” recién en abril. Los inversores ya muestran esta preocupación, demandando deuda ajustable por CER (Coeficiente de Estabilización de Referencia) por sobre la tasa fija, elevando la inflación ‘break-even’ del 1,8% al 2,1% en promedio para el primer semestre.
A pesar de reconocer una tendencia a la baja en la inflación, los expertos de IOL, Maximiliamo Donzelli y Damián Vlassich, expresaron dudas sobre la velocidad de convergencia. “Continuamos viendo valor en la deuda CER hasta mitad de 2026. A pesar del ajuste relativo, las dudas acerca de la dinámica inflacionaria nos inclinan a sobreponderar los BONCER, al menos hasta que la inflación se mantenga por debajo del 2,0%. El TZX26 ofrece una tasa real del 5%, con un plazo de 140 días”, sentenciaron.
La Visión de LCG: Inercia y Disputas Distributivas
La consultora LCG comparte una visión cautelosa. “Seguimos pensando que es difícil que el nivel de inflación converja rápidamente a tasas por debajo del 1% en el corto plazo”, afirmaron. La inercia de los precios sigue siendo un factor relevante, y un posible empuje de la actividad económica podría reavivar las pujas distributivas (salarios, recomposición de márgenes) que hasta ahora han estado contenidas.
LCG proyecta niveles de inflación cercanos al 2,5% mensual para los próximos meses y estima que el año 2026 cerrará con una inflación anual del 25% medida a diciembre. Estos pronósticos impactan directamente en la planificación financiera y las inversiones en sectores clave para la Patagonia, como la energía y la minería, donde la estabilidad macroeconómica es fundamental.


