Un conjunto de clínicas y sanatorios privados de la Patagonia ha lanzado una grave advertencia sobre la continuidad de las prestaciones médicas a afiliados de PAMI. La situación crítica se debe a atrasos persistentes en los pagos y la profunda devaluación de los aranceles que abona la obra social, poniendo en riesgo la atención de miles de adultos mayores en la región.
Crisis Financiera Pone en Jaque la Viabilidad Operativa Regional
Instituciones de Chubut, Neuquén, Río Negro y La Pampa han manifestado una profunda incertidumbre sobre su capacidad para mantener los servicios. Desde noviembre, PAMI arrastra demoras en el pago de prestaciones ambulatorias, habiendo abonado solo dos de tres meses. A esto se suma el incumplimiento en el pago de internaciones correspondientes a enero.
Para estas aproximadamente 30 clínicas y sanatorios, los ingresos de PAMI representan, en promedio, el 40% de su facturación mensual, llegando a ser incluso mayor en algunos establecimientos. Esta dependencia financiera hace que ‘cualquier atraso en un ingreso de esa magnitud resulte imposible de administrar’, según fuentes del sector.
Limitación de Servicios a Partir del 10 de Febrero y Riesgo Laboral
La falta de fondos ha generado severas dificultades para afrontar el pago de salarios del personal y sostener la operatoria diaria de los establecimientos. Ante este escenario insostenible, las clínicas han notificado a las autoridades centrales de PAMI que, a partir del 10 de febrero, se verán obligadas a limitar las prestaciones ambulatorias y programadas, priorizando únicamente las urgencias y emergencias.
Esta medida impactaría directamente a miles de afiliados del PAMI en toda la región patagónica, quienes verían restringido el acceso a consultas, estudios y tratamientos no urgentes.
Desfasaje de Aranceles y Escalada de Costos: Un Modelo Insostenible
A la morosidad se añade la dramática depreciación de los aranceles. En el último período, los valores de las prestaciones se han desvalorizado a la mitad de la inflación anual, haciendo inviable la cobertura de múltiples servicios. Los costos de insumos, medicamentos y materiales médicos han superado con creces los montos abonados por la obra social, creando un desequilibrio financiero insostenible para el sector privado de la salud en la Patagonia.


