La Patagonia se enfrenta a una de sus mayores catástrofes ambientales de los últimos años. El intendente de Epuyén, José Contreras, ha confirmado la magnitud de la devastación provocada por los incendios forestales en la cordillera chubutense durante los últimos dos veranos. Más de 100 viviendas fueron calcinadas, y el paisaje natural ha quedado irreconocible. “Ya no queda una montaña con verde natural”, lamentó Contreras, brindando una cruda descripción de la magnitud del desastre.
Panorama Desolador: El Impacto de Dos Veranos de Fuego
La comarca andina chubutense ha sido golpeada sin tregua. Solo en Epuyén, los incendios de este año afectaron a 37 viviendas, sumándose a las ya destruidas el verano pasado para totalizar un centenar. El jefe comunal describió la situación como “tristísimo”, aunque enfatizó la determinación de la comunidad para superar la adversidad. La desolación se extiende más allá de las edificaciones; “solo queda el pueblo, el panorama es desolador. Fueron dos catástrofes en dos años seguidos”, remarcó Contreras, evidenciando el profundo impacto en el ecosistema.
Reconstrucción y Esperanza en Medio de la Calamidad
Pese al sombrío panorama, las autoridades se centran en la reconstrucción. Las 37 viviendas afectadas este año serán levantadas nuevamente en sus ubicaciones originales. El intendente estimó un plazo de tres meses para estas obras, según lo indicado por las empresas constructoras. “Esta experiencia tiene que servir para la prevención”, afirmó Contreras, subrayando la necesidad de aprender de la tragedia. Además, el jefe comunal hizo un llamado a la solidaridad y al turismo regional: “Necesitamos ponernos de pie y el acompañamiento de todos los chubutenses. Nos serviría mucho que nos vengan a visitar, que no nos dejen solos. Tenemos expectativas con el fin de semana largo”, buscando revitalizar la economía local.
Megadispositivo de Combate al Fuego y la Incógnita del Origen
El Gobierno del Chubut desplegó un esfuerzo sin precedentes para contener los focos activos. Cerca de 500 combatientes, con el apoyo de 15 medios aéreos, 14 autobombas y 9 camiones cisterna, trabajaron arduamente en zonas críticas como Puerto Patriada y Villa Lago Rivadavia. El Servicio Provincial de Manejo del Fuego detalló el uso de aviones hidrantes, helicópteros con helibalde y maquinaria pesada. La colaboración interprovincial fue crucial, con personal de Buenos Aires, Neuquén, Santa Cruz, Entre Ríos, Córdoba, Santa Fe y Río Negro. Respecto al origen de los incendios, la investigación continúa. Si bien “no se pudo determinar qué pasó”, el fiscal a cargo estaría “más avanzado sobre los acelerantes”, lo que abre la posibilidad de encontrar a los responsables de esta catástrofe que afectó también a localidades como El Hoyo, El Maitén y Cholila.


