Rawson, Chubut – El Sindicato de Conductores Navales de la República Argentina (SICONARA) levantó el paro total de actividades en la flota pesquera de Rawson, luego de la publicación de una nueva resolución por parte de la Agencia de Recaudación de Chubut (ARECH). Esta medida desactiva un conflicto que había paralizado un sector económico vital para la Patagonia, asegurando la estabilidad financiera y laboral en la industria del langostino.
El Foco del Conflicto: Un Canon que Amenazaba el Sector
El paro se había iniciado en respuesta a la resolución N° 476/2025-ARECH, que establecía un significativo aumento del canon pesquero para el langostino, fijándolo en $3.000,13 por kilo con carácter retroactivo al 1° de diciembre de 2025. Esta decisión generó una profunda preocupación entre los gremios, especialmente en SICONARA, que advirtió sobre la posible traslación indirecta de este costo a los salarios de los trabajadores embarcados.
Desde el sindicato, coordinando acciones con el Sindicato de Obreros Marítimos Unidos (SOMU), habían declarado un “estado de alerta y movilización”. Mariano Vilar, secretario general de SICONARA, enfatizó la postura gremial: “Vamos a hacer lo imposible porque la reforma laboral no salga y porque el trabajador no siga siendo la única variable de ajuste”, señalando la magnitud de las posibles indemnizaciones y los “desmanejos de los fondos públicos” que, a su juicio, pretendían ser compensados con estos incrementos.
Acuerdo y Perspectivas: Alivio Financiero y Operativo
La tensión se disipó con la emisión de la nueva resolución de ARECH, que anula el incremento previo y establece un valor de referencia de $2.500 por kilo de langostino, aplicable a partir del 1° de enero de 2026. La clave de la resolución radica en que este canon será abonado completamente por el sector empresario, despejando así cualquier preocupación sobre su impacto en los salarios de los trabajadores embarcados.
Tras esta confirmación, la flota comenzó a retomar su ritmo habitual, con salidas de barcos desde los muelles de Rawson. El proceso de normalización alivia a toda la cadena productiva, desde la captura hasta la elaboración y comercialización, y evita mayores pérdidas económicas para la provincia de Chubut.
Implicancias para la Economía Regional y el Marco Laboral
Este episodio subraya la extrema sensibilidad del sector pesquero patagónico ante decisiones que afectan directamente la estructura de costos y, consecuentemente, los salarios de sus trabajadores. La resolución exitosa del conflicto, mediada por la provincia, demuestra la importancia de una coordinación efectiva entre gremios, empresas y el gobierno provincial para mitigar impactos económicos y asegurar la operatividad de una de las industrias más importantes de la región.
La estabilidad recuperada en la pesca de langostino no solo beneficia a los trabajadores y empresarios del sector, sino que también contribuye a la salud económica general de Chubut, un bastión de la producción primaria en la Patagonia, con repercusiones directas en las finanzas provinciales y el empleo regional.


