Una noche de alta tensión sacudió el pasado sábado al barrio Sismográfica de Comodoro Rivadavia, donde vecinos encendieron fogatas y quemaron neumáticos en el acceso al sector. La protesta desafió el operativo de evacuación preventiva dispuesto por el municipio, revelando una compleja crisis social que se entrelaza con un alarmante riesgo ambiental y energético en la región patagónica.
El Clamor Vecinal: Incertidumbre y Desesperación
La manifestación se concentró en uno de los ingresos principales, donde los residentes expresaron su profundo enojo por la prolongación de las restricciones y la incertidumbre que los acompaña desde hace varios días. “Queremos volver a nuestras casas”, fue el reclamo central que resonó en una protesta marcada por momentos de nerviosismo y tensión. El malestar se intensificó notablemente tras denuncias de presuntos ingresos a viviendas particulares sin autorización, lo que generó indignación y reforzó la urgencia de acceder a sus domicilios para asegurar sus pertenencias.
El Peligro Oculto: Pozos Petroleros sin Sellado de Seguridad
Más allá de la emergencia geológica, la situación en Sismográfica ha puesto de manifiesto un riesgo de enorme magnitud para la ciudad y la industria energética: la existencia de al menos 17 pozos petroleros sin sellado de seguridad y más de un centenar de perforaciones en el área. Este factor agrava la crisis, transformando una problemática habitacional en un potencial desastre ambiental con implicaciones directas para la seguridad y la infraestructura energética de la Patagonia. La inacción o el desconocimiento sobre estas instalaciones históricas plantea serias interrogantes sobre la gestión del riesgo en zonas urbanas con legado petrolero.
Emergencia Geológica: El Cerro Hermitte Continúa Activo
El contexto de esta ebullición social es la emergencia declarada tras el desplazamiento del cerro Hermitte, que obligó a la evacuación preventiva de los barrios Sismográfica, Marquesado y sectores aledaños. Especialistas han advertido que el fenómeno geológico continúa activo y que solo una parte del área inestable se ha desplazado, lo que mantiene latente el riesgo de nuevos derrumbes. La Municipalidad y los equipos técnicos justifican la evacuación en criterios estrictamente preventivos, buscando proteger la integridad física de los habitantes ante un escenario impredecible. Se mantiene un monitoreo permanente del cerro y las grietas detectadas.
Angustia y Demanda de Respuestas Claras
La tensión social no disminuye, con numerosas familias fuera de sus hogares durante días, clamando por definiciones claras sobre plazos, condiciones de seguridad y el resguardo efectivo de sus viviendas. La protesta del sábado evidenció el clima de angustia y agotamiento que padecen los vecinos, quienes exigen soluciones inmediatas y transparentes por parte de las autoridades competentes. La situación, que incluyó el rescate de más de 50 animales, subraya la complejidad y la urgencia de la crisis humanitaria y ambiental en curso.


