El inicio de 2026 encuentra al mercado laboral argentino inmerso en una paradoja de supervivencia, donde la aparente baja tasa de desocupación (6,6%) esconde una profunda crisis de calidad y poder adquisitivo. Mientras el Gobierno intenta sostener una pauta salarial, la realidad impone sus propias reglas, con el empleo registrado en franco declive y el “rebusque” digital mostrando signos de saturación.
Radiografía de un Mercado Laboral en Mutación
Según informes de C-P Consultora, el análisis de Jorge Liotti y los datos de Luis Campos (CTA), el mercado de trabajo ha entrado en una “mutación por necesidad”. El cuentapropismo informal se erige como el único motor que, por el momento, previene un estallido social, en un contexto donde la reforma laboral asoma en el horizonte.
El Empleo Registrado: Un Techo de Cristal para la Patagonia
A pesar de los discursos optimistas, los datos de octubre y noviembre de 2025 revelan un agravamiento del empleo registrado privado. Luis Campos, un referente en el análisis laboral, advierte que la Encuesta de Indicadores Laborales (EIL) registró un retroceso del -0,1% en noviembre, confirmando que la actividad económica no logra generar una demanda de trabajo genuina.
El empleo privado registrado se mantiene estancado desde hace 15 años en torno a los 6,1 millones de personas. La crisis actual ha cristalizado este techo, transformando el trabajo en blanco en un recurso cada vez más escaso y anhelado en regiones como la Patagonia, donde la estabilidad laboral es crucial.
Minería y Energía: Motores sin “Derrame” de Empleo
Un punto crítico para el análisis de Capital Sur es la desconexión entre el crecimiento del PBI y la creación de puestos de trabajo formales. Existe un consenso creciente entre los analistas: los sectores que hoy traccionan la economía argentina, tales como la minería y la energía (Petróleo y Gas), así como la agroexportación, son predominantemente capital-intensivos. Es decir, requieren grandes inversiones pero no una vasta cantidad de mano de obra.
Luis Campos es categórico: “Los ganadores del modelo no demandan, por sí solos, grandes dotaciones de fuerza de trabajo”. Esta realidad genera una brecha preocupante para las provincias patagónicas, que dependen fuertemente de estas industrias. Aunque la actividad minera y energética pueda crecer y generar divisas, su impacto directo en la creación de empleo registrado es limitado, dejando a vastos sectores de la población sin acceso a puestos formales y bien remunerados.
Octubre 2025: El Peor Mes en Cifras
Para el sector privado registrado, octubre de 2025 fue el peor mes desde el primer trimestre de 2024. La fase de destrucción de empleo formal, que se había reanudado en junio tras meses de estancamiento, se aceleró de manera alarmante. La caída de octubre fue generalizada a nivel sectorial, con la industria manufacturera y la construcción sufriendo retrocesos superiores al 0,5% en un solo mes. Contra noviembre de 2023, acumulan caídas del 4,7% y del 15,1% respectivamente, mientras solo la pesca logró salvarse de la tendencia negativa.
El “Rebusque” Digital y la Saturación del Refugio
En este panorama, el “rebusque” a través de plataformas digitales ha servido como un refugio temporal para la “población sobrante”. Sin embargo, la capacidad de estas apps para absorber la demanda laboral muestra signos de saturación. La degradación de los ingresos y la inestabilidad que caracterizan este tipo de empleo no logran compensar la pérdida de calidad del trabajo formal, configurando un escenario donde la precarización se instala como norma.
El fin del ancla salarial y la incapacidad de la economía para generar empleo registrado de calidad plantean un desafío estructural para Argentina y, en particular, para las economías regionales como la patagónica, donde la dependencia de sectores capital-intensivos sin “derrame” laboral exige una reevaluación urgente de las políticas de desarrollo.


