BUENOS AIRES.- Tres provincias del Noroeste Argentino (NOA), Salta, Jujuy y Tucumán, han presentado una denuncia formal y contundente ante el Ente Nacional Regulador de la Electricidad (ENRE) contra la transportista Transnoa S.A., acusándola de “desidia y abandono” ante una serie de fallas críticas que dejaron sin servicio a cerca de un millón de usuarios durante la tercera semana de enero. Este reclamo conjunto subraya la creciente preocupación por la infraestructura y la calidad del servicio energético en el país, un tema de vital importancia que trasciende las fronteras regionales y resuena en discusiones sobre inversión y planificación estratégica, también relevantes para la Patagonia.
La presentación, dirigida al interventor del ENRE, Néstor Lamboglia, solicita la apertura de un proceso sancionatorio urgente, una auditoría integral sobre los activos de la empresa y la implementación inmediata de un plan de contingencia de verano. Los organismos reguladores provinciales consideran que Transnoa ha vulnerado sistemáticamente los parámetros de calidad del servicio, afectando gravemente la vida cotidiana y la actividad económica de las regiones involucradas.
Entre los firmantes de este trascendente reclamo, al que tuvo acceso EconoJournal, se encuentran el presidente del Ente Regulador de Servicios Públicos (ENRESP) de Salta, Carlos Saravia; el interventor del Ente Único de Control y Regulación de Servicios Públicos de Tucumán (ERSEPT), José Ascarate; el Secretario de Energía de Jujuy, Mario Pizarro, y el vocal de la Superintendencia de Servicios Públicos de la provincia, Leopoldo Montaño.
“Solicitamos de manera urgente se inicien los procesos sancionatorios y se impongan las penalidades correspondientes (…) por la falta de inversiones y la indisponibilidad de logística de operación y mantenimiento que permita atender las incidencias vinculadas con interrupción del servicio a su cargo en tiempos razonables y expeditivos”, se lee en el escrito, que evidencia la frustración acumulada por los reiterados incidentes.

La denuncia se fundamenta en al menos tres eventos de gran escala que tuvieron lugar entre el 22 y el 24 de enero de 2026. Estos incidentes, a criterio de los funcionarios provinciales, no solo expusieron serias deficiencias en la infraestructura de transporte, sino también una deficiente capacidad de respuesta operativa por parte de la empresa licenciataria.
En Jujuy, el incidente más grave se registró el 22 de enero, afectando a unas 750.000 personas. Un informe técnico preliminar atribuyó la falla a la rotura de aisladores en el sistema de alta tensión de 132kv en el tramo San Pedro-Ledesma, una evidencia clara de la falta de mantenimiento preventivo y de la vulnerabilidad de la red. Las localidades de San Pedro, Ledesma, Libertador General San Martín y zonas aledañas sufrieron el impacto directo de esta interrupción masiva.

Simultáneamente, y en un patrón preocupante, Tucumán experimentó cortes de servicio afectando a miles de usuarios. Las fallas en subestaciones y líneas de transmisión clave agravaron la situación regional, demostrando la interconexión de la problemática y la necesidad de una solución sistémica. Los reclamos de los usuarios, que se multiplicaron en redes sociales y oficinas de atención, reflejan el hartazgo ante la situación.
La situación genera un precedente importante para el debate sobre la inversión en infraestructura energética y la eficacia de los marcos regulatorios a nivel nacional. La Patagonia, con sus vastos recursos energéticos y su propia red de transporte, observa con atención estos eventos, consciente de la importancia de garantizar la estabilidad y la calidad del suministro para el desarrollo regional y nacional.
El ENRE tendrá la tarea de evaluar la denuncia y determinar las acciones a seguir. La presión de las provincias afectadas es alta, y se espera una respuesta enérgica que garantice la seguridad y la fiabilidad del servicio eléctrico para los millones de argentinos que dependen de él.


