Históricamente, las crisis económicas en Argentina desataban una marea de desempleo, con filas interminables de personas buscando una oportunidad. Sin embargo, el ciclo 2024-2025 ha desafiado esta lógica. El economista y ex diputado Martín Tetaz, en una columna para la revista Seúl, introduce un fenómeno que él describe como el “fin del desempleo” tal como lo conocíamos, señalando a las plataformas digitales como el inesperado “salvavidas” social que ha reconfigurado el panorama laboral en el país.
Un Cambio de Paradigma en la Crisis
Tetaz, admitiendo un error en sus propias proyecciones, destaca que a diferencia de crisis anteriores, el mercado laboral no ha implosionado. La clave reside en cómo empresas como Uber, Rappi, PedidosYa y Cabify se han convertido en verdaderos amortiguadores sociales bajo la administración de Javier Milei. Estas plataformas ofrecen una flexibilidad horaria crucial y, más importante aún, eliminan barreras de entrada tradicionales al no requerir estudios ni experiencia previa, facilitando el acceso a ingresos inmediatos para miles de personas.
El Error de Pronóstico y los Datos Inéditos
A principios de 2024, Martín Tetaz había vaticinado una desocupación masiva, anticipando que la estabilización monetaria sin emisión para financiar el consumo llevaría a una recesión con alto costo social. Sin embargo, la realidad de 2024-2025 presenta un panorama diferente al de crisis pasadas:
- En 1995 (Crisis del Tequila), el 2,6% de la población activa perdió su trabajo.
- En 2001, la tasa de empleo se desplomó 3,8 puntos porcentuales.
- Entre 2024-2025, el nivel de empleo se mantuvo similar a 2023, desafiando las expectativas.
¿Cómo se explica este fenómeno? Aunque el empleo asalariado privado sufrió una caída del 2%, el sector cuentapropista creció un 7,2% y el informal un 4,2%. La gente no permaneció inactiva, sino que encontró una vía de ingreso a través de las aplicaciones.
Adiós al CV, Hola a la App: La Nueva Puerta de Entrada Laboral
La era digital ha redefinido el acceso al empleo. Tetaz subraya que “hoy un desempleado no necesita mandar un currículum, pasar entrevistas o tests preocupacionales”. La barrera de entrada al mundo laboral se ha derrumbado. Las plataformas digitales, comparadas con los exitosos “mini jobs” alemanes, proporcionan empleos flexibles que permiten generar ingresos de manera casi inmediata mientras se busca una oportunidad más estable. De hecho, el 64% de los repartidores trabajan menos de 20 horas semanales, lo que evidencia su rol como complemento o transición laboral.
El “Efecto Tinder” y los Tipos de Desempleo
El economista desglosa el mercado laboral en cuatro tipos de desempleo, destacando cómo la tecnología ha mitigado dos de ellos crucialmente:
- Estructural: Personas cuyas habilidades no se ajustan a las demandas del mercado. Las aplicaciones resuelven esto al no exigir experiencia ni estudios complejos, abriendo puertas a un espectro más amplio de la población.
- Friccional: El tiempo que transcurre entre un empleo y otro (metafóricamente, el tiempo “soltero” laboralmente). Aquí, Tetaz traza un paralelismo con plataformas como LinkedIn o Zonajobs, y el impacto de aplicaciones de citas como Tinder: conectan a la gente (o a los trabajadores con oportunidades) de forma rápida y eficiente.
Según Tetaz, “si no estuvieran las plataformas, habrían ido todos al paro”, enfatizando su rol indispensable en la contención social y económica del país, un fenómeno cuyas implicancias para las economías regionales de la Patagonia merecen una profunda observación y análisis por parte de los tomadores de decisiones.


