Un récord histórico que presiona las reservas del Banco Central
Los datos del Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec) revelan que el año 2025 cerró con un saldo turístico deficitario sin precedentes. El llamado “déficit Ezeiza” alcanzó la cifra de 10,1 millones de personas, el mayor registro desde que existen datos comparables (al menos 2016). Esto significa que 10,1 millones más de argentinos salieron del país de los extranjeros que ingresaron, marcando un hito en la balanza de viajes.
El informe detallado de la Encuesta de Turismo Internacional (ETI) del Indec muestra un incremento del 39% en la cantidad de argentinos que viajaron al exterior respecto a 2024, mientras que la llegada de turistas extranjeros a nuestro país experimentó una caída del 20%. En total, 8,8 millones de personas llegaron al país, frente a 18,9 millones que partieron, sumando turistas y excursionistas.
Laura Vernelli, analista de Equilibra, explicó a El Economista que “gran parte de ese déficit se explica por lo que pasó en el primer trimestre de 2025. Luego, se fue moderando a lo largo de año”. Este desequilibrio, como es natural, se traduce en una presión adicional sobre las reservas del Banco Central de la República Argentina (BCRA).

Sin embargo, la capacidad del sector privado para generar divisas ha sido clave para morigerar este impacto. La emisión de Obligaciones Negociables (ON) por parte de empresas argentinas, junto con las exportaciones de sectores productivos vitales como el agro y, de manera creciente, la energía y la minería, han permitido financiar parte de esta demanda de moneda extranjera. Con miles de millones de dólares en ON aún sin liquidar en el Mercado Único y Libre de Cambios (MULC) y la inminente cosecha gruesa, en un contexto de riesgo país a la baja, la expectativa es que esta demanda turística no desestabilice la pax cambiaria.
La visión de Milei: “Vamos a ser ricos y viajar por el mundo”
El presidente Javier Milei, en un discurso en la Expo EFI de 2025, se refirió al “déficit Ezeiza” con una postura contundente, defendiendo la libertad de los ciudadanos para viajar. “El problema del déficit de cuenta corriente es si lo genera el déficit fiscal; si es un problema de privado, es un problema entre privados”, sentenció el mandatario, criticando a quienes cuestionan el fenómeno.
Milei enfatizó su visión de una Argentina próspera: “¿Qué quieren que seamos una manga de miserables, que no podemos ni movernos de la casa? ¿En verano qué hacemos, ponemos un fuentón de agua para refrescarnos? Sí, man, vamos a ser ricos y como parte de eso vamos a viajar por todo el mundo, sí. ¿Cuál es el problema si la saco del bolsillo mío?”. El presidente también mencionó el impacto del blanqueo de capitales, señalando que parte de esos fondos fueron utilizados por los ciudadanos para viajar al exterior, lo que, según él, no representa un problema si se origina en la esfera privada.
Aunque se prevé que el crecimiento interanual del “déficit Ezeiza” se modere, se estima que se estabilizará en un nivel alto, reflejando tanto la recuperación económica y el poder adquisitivo de los argentinos como el desafío constante de generar divisas suficientes para sostener esta dinámica. La Patagonia, con su creciente rol en la producción de energía y minerales, se posiciona como una región estratégica en el aporte de esas divisas necesarias para el equilibrio macroeconómico del país.


