La jornada del 27 de enero de 2026 quedará marcada en los anales financieros de Argentina como un punto de inflexión. Por primera vez desde 2018, el riesgo país se ubicó por debajo de los 500 puntos básicos, cerrando en un histórico 494. Este descenso no es solo una cifra, sino un potente indicador de la creciente confianza de los inversores en la senda económica trazada por el gobierno de Javier Milei, una señal que, según JP Morgan, posiciona a Argentina como el “principal ejemplo de la región” y un “leading case” de giro exitoso en América Latina.
La euforia no se limitó al riesgo país. La Bolsa de Buenos Aires fue testigo de una rueda excepcionalmente positiva, con el índice Merval avanzando un contundente 3,60%. Los ADRs argentinos en Wall Street siguieron la misma tendencia ascendente, con Cresud, Edenor y BBVA liderando las ganancias, evidenciando un renovado interés por los activos nacionales.

En el segmento cambiario, la estabilidad fue la nota dominante. El dólar mayorista cerró en $1.442,50, mientras que el billete minorista avanzó marginalmente a $1.465 para la venta. Los dólares financieros, MEP ($1.467) y CCL ($1.514), recortaron parte de las subas previas y retrocedieron en promedio un 0,25%, denotando una menor presión. El dólar blue, por su parte, mantuvo su pulso firme y cerró en $1.490. A nivel global, el bilaje verde experimentó un retroceso del 0,7%, alcanzando su menor nivel en cuatro años frente a una canasta de monedas, y en Brasil, devaluó casi un 12% interanual frente al real.
Los bonos soberanos exhibieron un amplio predominio de subas, consolidando la tendencia bajista del riesgo país. Los analistas coinciden en que la estrategia de recompra de bonos por parte del Banco Central (BCRA) ha sido el principal motor de esta performance, inyectando liquidez y confianza en el mercado. En el día, el BCRA logró comprar US$ 32 millones, sumando a sus reservas en un contexto de recomposición y estabilización macroeconómica.
El panorama internacional añadió vientos de cola. Los índices de la Bolsa de Nueva York operaron en alza, anticipando la decisión de la Reserva Federal (Fed) de no modificar las tasas de interés, lo que se confirmó horas después. Esta postura de la Fed, sumada a la del Banco Central de Brasil, genera un entorno de tasas bajas que favorece a los mercados emergentes como el argentino. Paralelamente, las commodities también aportaron su cuota de optimismo: el petróleo avanzó un 2,6%, el Bitcoin subió un 1,2% y el oro un 0,8%, beneficiando indirectamente a la balanza comercial y las reservas del país.
Este hito en el riesgo país, combinado con un mercado accionario eclosivo y una moderación en la tensión cambiaria, sugiere un cambio de percepción significativo. Aunque el camino de la estabilización económica es largo y está sembrado de desafíos, la reducción del riesgo país a niveles pre-crisis es un aval crucial que podría abrir la puerta a nuevas inversiones y un acceso más favorable al financiamiento internacional. El gobierno de Milei capitaliza así una jornada que refuerza su narrativa de “éxito” en la reestructuración económica del país, mientras los inversores miran con renovado optimismo el futuro de Argentina.


