El reconocido abogado Fernando Burlando ha vuelto a estremecer a la opinión pública al describir con detalles crudos las condiciones halladas en el cuerpo de Silvina Luna durante su autopsia. Tras la reciente disposición judicial de un nuevo peritaje en la investigación contra el médico Aníbal Lotocki, Burlando brindó un testimonio contundente sobre las secuelas irreversibles que las intervenciones estéticas dejaron en la modelo, quien falleció el 31 de agosto de 2023.
El letrado, quien representó a Luna, aseguró haber presenciado personalmente el procedimiento forense y relató el estado crítico en el que se encontraba el organismo de la víctima, calificándolo de “infernal”.
El hallazgo de material “pétreo” en su organismo
Durante la autopsia, se constató la presencia de grandes cantidades de material sólido alojado en diversas zonas del cuerpo de Silvina Luna. Burlando fue explícito al describir la naturaleza de estas formaciones:
- “Yo presencié la operación de autopsia de Silvina y la cantidad de material que tenía eran adoquines”, afirmó Burlando en diálogo con El Diario de Mariana (América).
- Explicó que este material se había desplazado con el tiempo, comprometiendo nervios y tejidos, lo que generaba un dolor permanente.
- Un dato alarmante fue la descripción de cómo una de estas formaciones presionaba directamente el nervio ciático: “Uno de esos adoquines estaba generando una presión en el nervio ciático. Eso es imposible. Es imposible convivir con algo así”.
El abogado profundizó en la gravedad de la situación, mencionando la composición y distribución del material extraño: “Te mostraba las piernas. Yo se lo toqué en vivo, no sabía lo que era. Eran piedras. Piedras que tenía. Cemento”. Ilustró la brutalidad del procedimiento al imaginar el impacto de “que te inyecten piedras desde la punta del glúteo hasta casi donde terminan los gemelos”, destacando que “en el principio del glúteo tenía dos adoquines que directamente le presionaban el nervio. Es tremendo”.
El calvario de un dolor incesante
El deterioro físico de Silvina Luna había condicionado por completo su vida cotidiana. Burlando recordó una conversación mantenida con la modelo poco antes de su última internación:
- “Me contó que se tuvo que mudar porque no podía subir la escalera de su departamento por el dolor que tenía”, relató.
- La frase que sintetizó la magnitud de su sufrimiento fue lapidaria: “Es imposible vivir. Es imposible vivir con el dolor”.
Este testimonio subraya no solo el daño físico extremo provocado por las intervenciones, sino también el profundo impacto en la calidad de vida de la modelo, transformando cada día en una batalla insoportable contra el dolor.
Cuestionamientos a la lentitud del sistema judicial
En el marco de la causa judicial, Fernando Burlando también se refirió al accionar del sistema de justicia. Si bien aclaró que “La Justicia no se equivocó”, criticó duramente la lentitud del proceso, sugiriendo que una resolución más expedita podría haber alterado el curso de los acontecimientos. La extensión del daño y la prolongada agonía de Silvina Luna ponen de manifiesto la necesidad de agilizar los tiempos judiciales en casos de presunta negligencia médica de esta magnitud.


