La comunidad de Trelew se encuentra consternada ante el robo de un vehículo fundamental para una familia local. Adela Huinchulef, madre de un joven con discapacidad motriz, atraviesa momentos de profunda angustia tras el hurto de su Volkswagen Suran gris, patente JJM 992. Este rodado no es solo un medio de transporte, sino una herramienta indispensable para el día a día y los continuos tratamientos médicos de su hijo. El incidente, ocurrido en el sector de las 1.000 Viviendas, pone de manifiesto la vulnerabilidad de familias que dependen de estos recursos para garantizar la calidad de vida de sus seres queridos.
Un vehículo vital para la salud y la autonomía
Para la familia Huinchulef, el Volkswagen Suran cumplía un rol crucial, siendo una extensión de los cuidados y la asistencia permanente que su hijo requiere. El joven, parapléjico a raíz de un accidente que le provocó una lesión medular, depende del vehículo para acceder a servicios esenciales como:
- Sesiones de kinesiología
- Terapias ocupacionales
- Controles médicos continuos y especializados
“No es que me la regalaron, me costó comprarla. Trabajo en una pesquera y fue mucho sacrificio. Lo necesito para mi hijo”, expresó Adela Huinchulef, subrayando el enorme esfuerzo personal y económico invertido en la adquisición del automóvil.
El robo: entre la balacera y la impunidad
El hurto se produjo en circunstancias que evidencian la audacia de los delincuentes. A pesar de las precauciones tomadas por la familia, como la desconexión de los bornes y algunos cables de la batería, los ladrones lograron arrancar y llevarse el vehículo. “Le habíamos sacado los bornes a la batería y unos cables”, explicó Adela.
El hecho ocurrió en un contexto de alta tensión en el barrio: una balacera previa obligó a la familia a resguardarse en su domicilio, intervalo que fue aprovechado por los criminales. El vehículo, visiblemente señalizado como transporte para persona con discapacidad, con distintivos y vidrios polarizados (uno de ellos parcialmente dañado en la parte trasera del lado del acompañante), fue sustraído a la vista de los propios familiares. “Mi nieto me dijo ‘abuela, se llevan el auto’. Salimos desesperados, pero ya estaban arrancando”, relató Adela, quien además denunció una demora de aproximadamente 20 minutos en la llegada del patrullero tras el llamado a la policía.
Clamor por ayuda y reflexión sobre la seguridad regional
La pérdida del Suran no solo representa un perjuicio material significativo, sino la sustracción de una herramienta vital que impacta directamente en la atención, la autonomía y la calidad de vida de una persona con discapacidad. La desesperada situación de la familia Huinchulef pone de manifiesto una problemática más amplia sobre la seguridad ciudadana y el acceso a derechos básicos en la provincia de Chubut.
Adela Huinchulef reitera su clamor por ayuda a la comunidad: “Si alguien lo ve, por favor, avise. Lo necesitamos”. Se solicita a quienes tengan información sobre el Volkswagen Suran gris, patente JJM 992, contactarse al número 28499-2033 o dirigirse a la comisaría más cercana.


