Vicuña Corp, la sociedad que une a dos de las mayores compañías mineras del mundo, BHP y Lundin Mining, ha anunciado una inversión masiva de hasta US$18.000 millones para el desarrollo de un megaproyecto binacional de extracción de cobre, oro y plata. Los resultados de su Evaluación Económica Preliminar (PEA) integran por primera vez una visión técnica unificada de los depósitos Josemaría (Argentina) y Filo del Sol (Chile), denominados conjuntamente “proyecto Vicuña”, consolidándolo como el primer proyecto binacional de esta envergadura en la región.
Alcance y Plazos de la Inversión
La planificación estratégica de Vicuña Corp estructura el desarrollo en etapas consecutivas, previendo una inyección inicial de US$7.000 millones hasta el año 2030. La inversión total estimada para la primera década de desarrollo ascenderá a US$18.000 millones, marcando un hito en la industria minera argentina. El canciller Pablo Quirno destacó el impacto de este anuncio a nivel nacional, expresando que “Argentina contará con una de las mayores minas de cobre, oro y plata del mundo (Top 5 a nivel mundial). Más inversión, más exportaciones y mucho más empleo para los argentinos”.
Potencial Transformador y Compromiso Regional
Ron Hochstein, CEO de Vicuña, subrayó la trascendencia del proyecto, afirmando que “el Proyecto Vicuña es una oportunidad transformacional para la Argentina”. Hochstein añadió que este distrito, uno de los más relevantes a nivel mundial para cobre no desarrollado, “tiene el potencial de impulsar el crecimiento económico de largo plazo a través de inversión extranjera, empleo y mayores ingresos por exportaciones”. La compañía ha reiterado su compromiso de avanzar de manera responsable, en colaboración con los gobiernos y las comunidades, para generar valor sostenible para el país.
Desarrollo por Fases y Proyección a Largo Plazo
La arquitectura del proyecto busca gestionar el capital de forma progresiva y minimizar riesgos técnicos mediante tres fases de ejecución:
- Primera Fase: Se enfocará en el depósito Josemaría, con la construcción de una mina a cielo abierto y una planta concentradora, diseñada con capacidad para futuras expansiones. El objetivo primordial de esta etapa es acelerar la producción inicial de los recursos.
Aunque el plan de trabajo inicial prevé una vida útil de 25 años para la explotación, los geólogos que trabajan en Josemaría y Filo del Sol aseguran que la magnitud del contenido mineral permitiría extender la operación por al menos 70 años, garantizando un impacto económico y productivo a varias generaciones.


