La salud de Angelex, un bebé oriundo de Las Heras, Santa Cruz, que padece síndrome de Prune Belly, ha vuelto a encender las alarmas en la Patagonia. Internado en el Hospital Regional de Comodoro Rivadavia, su cuadro clínico se agravó repentinamente, poniendo de manifiesto no solo la vulnerabilidad de la familia sino también las profundas carencias en el acceso a la atención médica especializada y la asistencia social en la región.
El Agravamiento Repentino: Una Lucha Contra el Reloj
El pasado lunes por la noche, cuando la evolución de Angelex parecía encaminarse hacia una relativa estabilidad, el pequeño mostró un brusco deterioro. Su madre relató que “venía re bien y de golpe decayó muy feo”, describiendo una palidez extrema y una coloración amarillenta que encendieron las alarmas del equipo médico. De manera urgente, se realizaron análisis de sangre para descartar patologías graves en la sangre, generando horas de angustia y total incertidumbre para la familia. “Estábamos esperando y no sabíamos qué podía ser”, expresó la madre sobre ese momento de tensión.
Diagnóstico Complejo y Horas Críticas
Finalmente, los estudios descartaron una enfermedad sanguínea crítica, pero confirmaron un compromiso renal severo. Los médicos diagnosticaron insuficiencia renal en uno de sus riñones, mientras que el otro presenta hidronefrosis, una dilatación que impide el drenaje normal de la orina y provoca acumulación de líquidos. Esta compleja situación está directamente ligada al síndrome congénito de Angelex. El bebé permanece bajo estricta observación, con sondaje y tratamiento intensivo para favorecer la eliminación de líquidos y toxinas. La madre describió el escenario en la internación: “Estaban todos los médicos y enfermeros ahí, y nosotros seguimos esperando”, reflejando las horas críticas que atravesaron.
La Doble Batalla: Salud y Vulnerabilidad Social
A la dramática condición de Angelex se suma un contexto social y económico devastador para su familia. La madre, quien recientemente fue operada del corazón, se encuentra desbordada: “Es una tras otra. Mi cuerpo ya no da abasto y la cabeza tampoco. Siento que se está desmoronando todo”. La situación financiera es precaria; la familia no logra acceder a un alquiler digno en Comodoro Rivadavia y los gastos diarios se acumulan de forma insostenible. “Estamos estancados con el tema de la plata y el alquiler. No llegamos a costear ni de cerca lo que vale hoy”, lamentó.
El Desafío del Retorno a Las Heras: Un Sistema de Salud al Límite
El eventual regreso a Las Heras, su ciudad natal en Santa Cruz, pende de un hilo y no se definirá hasta fin de mes. La permanencia en Comodoro Rivadavia podría extenderse indefinidamente si no se garantiza el seguimiento de una pediatra especializada en su localidad. Este punto subraya las profundas brechas en la infraestructura de salud de las localidades del interior patagónico, muchas de ellas cruciales para las industrias extractivas como la minería y el petróleo, donde el acceso a especialistas es un lujo y no un derecho básico. La lucha de la familia de Angelex es un espejo de las dificultades que enfrentan muchas comunidades de la Patagonia, obligadas a desarraigarse en busca de atención vital y dejando en evidencia la necesidad urgente de fortalecer las políticas de salud y asistencia social en la región.


