El senador nacional por Chubut, Carlos Linares, lanzó un duro cuestionamiento contra la reforma laboral que se tratará en el Senado, advirtiendo sobre la inédita situación de no contar con un texto definitivo a pocas horas de la votación y señalando un profundo impacto fiscal para las provincias, incluida la Patagonia. El legislador justicialista calificó la iniciativa como un ataque directo a los derechos de los trabajadores y una exigencia de organismos internacionales.
Incertidumbre Legislativa y Debate Cuestionado
Linares expresó su preocupación por la falta de claridad en el proceso legislativo, que genera un escenario de incertidumbre tanto en la oposición como en sectores del oficialismo. “Estamos a horas de legislar y no sabemos qué proyecto de ley vamos a tratar. Nunca se vio algo así”, afirmó en diálogo con Actualidad 2.0.
El senador recordó que el único texto conocido es un borrador tratado en comisiones “exprés” en diciembre, con un debate insuficiente.
- Apenas un día y medio para analizar casi 200 artículos.
- Falta de repreguntas y consenso sectorial.
Impacto Fiscal Crítico para las Provincias
La principal objeción de Linares se centra en la propuesta de quita del impuesto a las Ganancias a las grandes empresas, una medida que, según el legislador, tendrá un fuerte impacto fiscal sobre las arcas provinciales y municipales. “Estamos hablando de una pérdida de 2.300 millones de dólares a nivel general, que son fondos coparticipables y afectan a provincias y municipios. Para bajar Ganancias a los trabajadores no hay plata, pero sí para bajársela a las grandes empresas”, enfatizó.
El senador confirmó haber dialogado sobre este punto con el gobernador Ignacio Torres, quien comparte el rechazo a esta quita fiscal. La posición del bloque, anticipó Linares, será de rechazo rotundo a la ley tal como está presentada, al considerar que “no tiene un solo beneficio para los trabajadores”.
Advertencia sobre el Origen de la Reforma
Linares fue más allá y vinculó la reforma laboral con presiones externas. “Esta ley tiene nombre y apellido: es un pedido del Fondo Monetario Internacional y de los grupos económicos más poderosos. Van por los derechos de los trabajadores”, sentenció, marcando un claro posicionamiento político-económico frente a la iniciativa.


