El reconocido economista Carlos Melconian ha emitido un diagnóstico contundente sobre la realidad económica argentina hacia 2026, alertando que “el 50% del país está parado” y solo “un 10% de la economía es ganadora hoy”. Aunque el análisis es de alcance nacional, sus implicancias resuenan profundamente en las provincias de la Patagonia, afectando sus estructuras económicas y financieras.
Radiografía Económica: Estancamiento Profundo y Contraste con el Discurso Oficial
Melconian desafió la narrativa de recuperación generalizada, señalando que la economía “rebotó dentro de la estanflación pero no la logró quebrar”. Criticó la idea de “dos países”, proponiendo una división más precisa: “cincuenta parado, veinte neutro y diez ganador”. Según el economista, la principal preocupación es interna, con una mitad del Producto Bruto Interno (PIB), “muy vinculada a construcción, industria y comercio, que está muy por debajo de 2023 y 2011”. Esta situación genera una fuerte presión sobre las finanzas provinciales, incluida la de Neuquén, donde la diversificación y el crecimiento de sectores no hidrocarburíferos buscan consolidarse.
Avances Macroeconómicos que No Llegan al Ciudadano
A pesar de su crítica, Melconian reconoció aspectos positivos: “tiene superávit fiscal, entró en un proceso de desinflación, bajó el riesgo país y descomprimió el frente cambiario”. Sin embargo, advirtió que estos logros macroeconómicos aún no se traducen en mejoras tangibles para la población, enfatizando que “con el superávit no se come, se cura ni se educa”. Este punto es crucial para la Patagonia, donde las demandas sociales y la necesidad de inversión en servicios públicos dependen directamente de la capacidad financiera del Estado.
Desafíos Pendientes para el Rumbo Económico de 2026
El economista enumeró una serie de asignaturas pendientes que el Gobierno debe abordar para consolidar la recuperación:
- No se ha “quebrado la estanflación”.
- Debe “afianzar el régimen cambiario”.
- Es imperativo “resolver la sustentabilidad fiscal”.
- Mostrar “reformas más allá de la grandilocuencia del discurso”.
Melconian también alertó sobre el “síndrome del tercer año” y la necesidad de “definir con mayor claridad su rumbo político y económico” en un contexto pre-electoral. Para provincias como Neuquén, la falta de un rumbo claro genera incertidumbre en proyectos de inversión a largo plazo, especialmente en el sector energético.
La Comunicación Oficial y el Impacto en la Confianza
El análisis incluyó una crítica a la comunicación gubernamental, señalando que el Presidente “pateó el hormiguero”, pero debe “dejar en claro objetivos, tiempos y dinámica”. Cuestionó frases como “lo peor ya pasó” y subrayó que “se va a notar cuando le esté llegando a la gente, cosa que todavía no ocurre”. Asimismo, pidió cautela en los mensajes sobre el ahorro en dólares, explicando que la gente lo usa como “mecanismo de autoprotección” por la historia argentina, no por especulación. Esta percepción pública del escenario económico influye directamente en el consumo y la inversión, elementos vitales para las economías regionales.


