Comodoro Rivadavia, Chubut – La Cuenca del Golfo San Jorge, cuna de la industria petrolera argentina, continúa su profunda transformación. Un estratégico consorcio de empresarios patagónicos, encabezado por el referente del sector de transporte y servicios petroleros Pablo Pires, ha concretado la adquisición de los activos de DLS en las provincias de Chubut y Santa Cruz. Esta operación, valorada en el ámbito energético, cuenta con el decisivo respaldo del Sindicato de Petroleros Privados que lidera Jorge ‘Loma’ Ávila, lo que subraya la complejidad y el alcance de las reconfiguraciones en la región.

La transacción implica la transferencia de 22 equipos de pulling y workover, fundamentales para la operación de pozos petroleros, que hasta ahora pertenecían a DLS. La venta, que se formalizará este viernes desde Oslo —ciudad donde reside el grupo Archer, controlador de DLS—, reafirma la dinámica de cambios en la fisionomía productiva de una de las cuencas más antiguas y prolíficas del país. El consorcio adquirente está integrado también por Diego Trabucco y Javier Basso, figuras conocidas por su rol previo como expropietarios de Aconcagua Energía, la petrolera independiente que el año pasado fue absorbida por Tango Energy tras enfrentar desafíos financieros.
El Rol Sindical: Clave para la Reestructuración
El aval de Jorge ‘Loma’ Ávila y sus principales colaboradores en la cúpula del sindicato petrolero de Chubut ha sido un factor determinante para la viabilidad de esta operación. Este respaldo es crucial, especialmente para facilitar el redimensionamiento de la plantilla de DLS, que actualmente emplea a alrededor de 740 operarios en la región. La experiencia reciente en el sector demuestra que este tipo de acuerdos tripartitos —entre empresarios, adquirentes y sindicatos— es fundamental para transiciones ordenadas y la preservación de la paz social en un sector tan sensible.

Este esquema de adquisición y reestructuración no es inédito en el Golfo San Jorge. Un precedente similar se observó a principios de 2025, cuando Pecom tomó el control de los yacimientos El Trébol y Campamento Central, anteriormente operados por YPF. En aquella ocasión, Pablo Pires, en sociedad con Leonardo Pichintiniz —titular de Copesa, otra relevante empresa de servicios—, fundaron Nacidos con YPF (NCY). La misión de NCY era justamente depurar y reorganizar el vasto universo de proveedores heredados de YPF en esos bloques, siempre con la anuencia de la entidad gremial.
Pires y Pichintiniz: Dos Caminos de Expansión
En los últimos meses, los caminos empresariales de Pires y Pichintiniz se bifurcaron. Pires se desvinculó de NCY, para ahora volver a ser protagonista central con la adquisición de los equipos de pulling y workover. Por su parte, Leonardo Pichintiniz también ha consolidado y expandido su posición en el tablero petrolero regional. Recientemente, el empresario de Copesa selló un importante acuerdo con el gobernador de Chubut, Ignacio Torres, para asumir la operación del área Restinga Alí, un campo que YPF había revertido a la empresa provincial de energía, Petrominera.
Mientras tanto, DLS, que ha sido un actor preponderante en el Golfo San Jorge, orientará sus esfuerzos y recursos hacia la provincia de Neuquén. En la Cuenca Neuquina, DLS ya se posiciona como uno de los principales proveedores de unidades de perforación, focalizando su estrategia en el dinámico escenario de Vaca Muerta, donde la demanda de servicios especializados continúa en ascenso.
La operación en el Golfo San Jorge no solo reconfigura el mapa de servicios petroleros en Chubut y Santa Cruz, sino que también es un indicador claro de la vitalidad y la capacidad de adaptación de los actores locales, quienes, con anclaje sindical, buscan fortalecer su posición en la matriz energética patagónica.


