En un despliegue de coordinación regional, el adolescente de 16 años que había desaparecido en Comodoro Rivadavia, Chubut, fue hallado este viernes por la tarde en la provincia de Santa Cruz. El exitoso desenlace pone de manifiesto la capacidad operativa y la infraestructura de seguridad en la vasta geografía patagónica, un elemento crítico para el desarrollo y la estabilidad de la región.
Intensa Búsqueda que Cruzó Fronteras Provinciales
El joven había sido visto por última vez el martes 3 de febrero de 2026 en el barrio La Foresta de Comodoro Rivadavia. Ante la falta de novedades y la extensión del tiempo, la investigación liderada por la División Búsqueda de Personas de Comodoro Rivadavia escaló, ampliando su alcance territorial y generando una alerta interprovincial. Las averiguaciones preliminares sugerían que el menor podría haberse desplazado por la región sur de Santa Cruz, mencionándose localidades como Puerto Deseado, Fitz Roy o Caleta Olivia.
Hallazgo Estratégico en la Ruta Nacional N° 3
El desenlace ocurrió gracias a la intervención de Gendarmería Nacional Argentina, dependiente de la Región VII – Escuadrón 69. El adolescente fue encontrado en un puesto de control ubicado estratégicamente sobre la Ruta Nacional N° 3, km 2.583, en jurisdicción de Güer Aike, Santa Cruz, a aproximadamente 20 kilómetros antes del ingreso a Río Gallegos. Este punto es un corredor vital para el transporte de cargas y pasajeros en la Patagonia, evidenciando la eficacia de los controles de seguridad en las principales arterias viales de la región.
Coordinación y Reunión Familiar
Tras las actuaciones correspondientes y con intervención de la fiscalía de turno, se coordinó la entrega del menor a su progenitora, finalizando un período de angustia para la familia. La colaboración efectiva entre la Policía de Chubut, las fuerzas de seguridad de Santa Cruz y Gendarmería Nacional resalta la importancia de la articulación interjurisdiccional. Este nivel de cooperación es fundamental para garantizar la seguridad en un territorio con grandes distancias, siendo un factor clave para la operatividad y el resguardo de las actividades productivas y la población en general, incluyendo los proyectos de minería y energía que se desarrollan en la Patagonia.


