BUENOS AIRES, 25 de enero de 2026 – Un escenario de complejas contradicciones económicas y políticas se consolida en Argentina, según el más reciente Monitor de Opinión Pública (MOP) de Zentrix Consultora. El informe, correspondiente a enero, subraya una paradoja central: la recuperación de la imagen presidencial de Javier Milei, que alcanza un 45% de valoración positiva, mientras una abrumadora mayoría de argentinos percibe que su salario pierde la batalla contra una inflación persistente.
Este fenómeno, donde la percepción política se desliga de la angustia económica cotidiana, plantea interrogantes sobre la resiliencia del apoyo al gobierno en un contexto de fuerte ajuste. La brecha entre el optimismo político y la realidad del bolsillo se amplía, configurando un panorama social donde las expectativas a futuro parecen convivir con la dificultad presente.
La Paradoja del Bolsillo: Milei Gana Terreno Pese a la Crisis Salarial
Los datos de Zentrix son contundentes: el 74,7% de los encuestados afirma que su salario ha quedado rezagado frente al aumento de los precios. Este porcentaje masivo contrasta drásticamente con el repunte de la imagen de Milei, que ha escalado hasta el 45% de aprobación, mostrando una recuperación notoria respecto al cierre del año anterior. Los analistas de la consultora interpretan esta disociación como una atribución de los problemas económicos actuales a factores estructurales, heredados o ineludibles, manteniendo una “carta de crédito” y una expectativa de mejora a mediano plazo por parte de una parte del electorado.
Este comportamiento sugiere una evaluación diferenciada por parte de la ciudadanía, donde la confianza en un rumbo general o en la figura del presidente se mantiene, incluso cuando el impacto directo en la economía familiar es negativo. Es un reflejo de la profunda grieta social y política, donde las visiones de país se consolidan más allá de las fluctuaciones económicas inmediatas.
Inflación y la Brecha de Credibilidad: La Mirada sobre el INDEC
El informe también puso el foco en la percepción de la inflación y la credibilidad de los datos oficiales. Un 56,4% de los argentinos manifestó no creer que las cifras del INDEC reflejen fielmente la realidad de los precios en supermercados y comercios, frente a un 41,4% que sí confía en el índice oficial. Aunque se registren señales técnicas de desaceleración inflacionaria, la “sensación térmica” en el consumo sigue siendo predominantemente negativa, evidenciando una desconexión entre los indicadores macroeconómicos y la experiencia diaria de los hogares.
A pesar de esta desconfianza en los datos, el humor social ha experimentado un leve giro. Si bien el 48,2% califica la situación del país como “negativa”, el segmento que percibe señales de estabilización ha crecido en comparación con mediciones previas, inyectando un tenue optimismo en medio de la incertidumbre.
Expectativas 2026: Una Sociedad Partida por la Mitad
De cara al próximo año, la sociedad argentina se proyecta en un virtual empate técnico en cuanto a expectativas. Un 48% vislumbra un escenario negativo, mientras que un 47,4% se inclina por un futuro positivo. Sin embargo, Zentrix advierte que el pesimismo es “más intenso”: un 39,6% se declara “muy pesimista”, superando al 27,4% que se siente “muy optimista”.
Esta polarización extrema en las proyecciones futuras refleja una sociedad que transita un camino de incertidumbre, donde las esperanzas y los temores se encuentran en un pulso constante. La transición hacia una mayor previsibilidad es lenta y marcada por fuertes tensiones internas, acentuando la necesidad de señales claras y un horizonte económico más definido.


