El Gobierno nacional ha reglamentado este lunes la Ley de Inocencia Fiscal, una normativa ambiciosa impulsada por la gestión de Javier Milei que busca ofrecer un blindaje patrimonial sin precedentes a los contribuyentes y, simultáneamente, incentivar la declaración de dólares que operan en el mercado informal. Con la publicación del decreto reglamentario, el Régimen de Declaración Jurada Simplificada entra formalmente en vigencia, marcando un hito en la relación entre el Estado y el sector productivo, con repercusiones esperadas en las economías regionales de la Patagonia.
Un Nuevo Paradigma en la Relación Estado-Contribuyente
La norma, que introduce modificaciones sustanciales al Régimen Penal Tributario y al Código Civil y Comercial, propone un audaz relajamiento de los controles patrimoniales. Este nuevo esquema se establece a cambio de un cumplimiento estricto de la facturación declarada ante la Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA), buscando generar un marco de mayor confianza y predictibilidad para los inversores y empresarios.
Ejes Centrales de una Reforma Audaz
El punto más disruptivo de la ley es la creación del “Régimen simplificado de Ganancias”, diseñado específicamente para contribuyentes con un tope patrimonial de hasta $10.000 millones. Los pilares de esta reglamentación son:
- Blindaje Patrimonial: Quienes adhieran a este régimen no estarán sujetos a fiscalizaciones sobre sus variaciones patrimoniales ni sobre sus consumos, brindando una seguridad jurídica sin precedentes.
- Impuesto por Facturación Declarada: ARCA solo cobrará Ganancias sobre los ingresos efectivamente facturados y declarados. El crecimiento de los bienes personales o los gastos realizados no serán controlados ni podrán ser utilizados como base para presunciones de evasión, siempre que la facturación esté en regla.
- Efecto Liberatorio: Según el artículo 39, el pago en término de la declaración propuesta por ARCA libera al contribuyente de cualquier reclamo posterior, salvo que se demuestre fehacientemente la omisión de ingresos facturados.
Flexibilización Penal y Nuevos Umbrales
La ley introduce una actualización drástica en los montos a partir de los cuales un incumplimiento es considerado delito penal, elevando significativamente los umbrales de evasión, lo que implicaría un cambio de enfoque en la persecución de delitos fiscales:
- Evasión Simple: El monto mínimo para ser considerado delito se eleva drásticamente de $1.500.000 a $100.000.000.
- Evasión Agravada: Pasa de $15.000.000 a $1.000.000.000.
- Prescripción Reducida: El plazo para la prescripción de la acción penal se acorta de 5 años a 3 años.
Mecanismos para la Regularización y sus Costos
La reglamentación también detalla los mecanismos para que los contribuyentes puedan regularizar deudas pendientes sin enfrentar causas criminales:
- Cancelación Única de Deuda: ARCA no iniciará acciones penales si se cancela la deuda e intereses correspondientes. Este beneficio es aplicable una sola vez.
- Pago con Recargo del 50%: Si la denuncia penal no fue radicada, el contribuyente puede extinguir la acción pagando la deuda más un recargo del 50% dentro de los 30 días de la notificación.
- Incremento en Multas por Plazos: Como contrapartida al relajamiento de controles en otros aspectos, aumentarán considerablemente las sanciones económicas para quienes presenten sus declaraciones fuera de término, incentivando la puntualidad.
Con esta reglamentación, el Ejecutivo nacional busca acelerar la exteriorización de activos y dólares no declarados en un contexto donde el Gobierno apuesta fuertemente al blanqueo para fortalecer las reservas del Banco Central y dinamizar la inversión productiva, con especial interés en regiones clave como la Patagonia, impulsando sectores estratégicos como la energía y la minería.


