YPF, la petrolera nacional, ha dado luz verde al proceso formal para desprenderse de su participación del 70% en Metrogas, una de las principales distribuidoras de gas del país. La transacción, que podría superar los US$ 700 millones, es gestionada por el Citi y representa un movimiento estratégico significativo para la compañía que preside Horacio Marín.
Una Operación Estratégica en el Sector Energético
A mediados de enero, el banco Citi comenzó a contactar a inversores interesados y ya ha firmado acuerdos de confidencialidad (NDA’s). El objetivo es claro: atraer a un jugador internacional que aún no opere en Argentina, aunque se espera un fuerte interés de actores locales. La operación se lanza mientras se aguarda el aval final de la Procuración para extender la licencia de Metrogas hasta 2047, un factor crucial que brinda un horizonte de estabilidad al negocio.
- Participación en venta: 70% del capital accionario de Metrogas.
- Entidad bancaria a cargo: Citi.
- Fecha de lanzamiento: Fines de enero de 2026.
- Aval clave: Extensión de la licencia de Metrogas hasta 2047.
Metrogas: De la Crisis a un Horizonte de Rentabilidad
La situación económico-financiera de Metrogas, que estuvo comprometida durante años por el atraso tarifario y crisis cambiarias, ha experimentado una notable recuperación. La Revisión Quinquenal Tarifaria (RQT) 2025-2030, finalizada por el gobierno de Javier Milei a mediados del año pasado, recompuso su esquema de ingresos.
Esta normalización ha transformado el perfil de la distribuidora, que a fines de la década pasada estuvo al borde del quebranto. Hoy, Metrogas proyecta un negocio sólido con ventas anuales que superan los US$ 800 millones y un EBITDA que ronda los US$ 150 millones, lo que presenta un atractivo panorama para potenciales compradores.
Implicancias para YPF y el Desarrollo Patagónico
La decisión de YPF de desinvertir en Metrogas se enmarca en una estrategia de optimización de su cartera de activos. La liberación de un capital considerable, superior a los US$ 700 millones, podría ser un catalizador para redirigir inversiones hacia áreas consideradas prioritarias, como el desarrollo de Vaca Muerta en la provincia de Neuquén.
Esta maniobra financiera no solo fortalece el balance de YPF, sino que también envía una señal de confianza sobre la valuación de activos regulados en Argentina bajo un marco tarifario predecible. Para la Patagonia, y en particular para Neuquén, una YPF con mayor liquidez y un enfoque estratégico claro podría significar un impulso renovado para la producción de hidrocarburos y proyectos energéticos clave en la región.


