El gobernador de Mendoza, Alfredo Cornejo, junto a la ministra de Energía, Jimena Latorre, constató los significativos avances de la UTE Quintana Energy-TSB en el desarrollo de Vaca Muerta en el departamento de Malargüe. Con una inversión inicial de US$ 4 millones en tecnología de prospección sísmica 3D, el proyecto busca «iluminar» el subsuelo del yacimiento Cañadón Amarillo para definir futuras locaciones de perforación y reimpulsar la producción petrolera mendocina.
Exploración Estratégica en el Límite con Neuquén
La visita técnica de las autoridades provinciales al yacimiento Cañadón Amarillo, ubicado estratégicamente en el límite con Neuquén, subraya el compromiso de Mendoza con la expansión de su matriz energética. Este plan piloto no convencional, parte de la prórroga del contrato de operación, es fundamental para el desarrollo de la ‘lengua norte’ de Vaca Muerta en territorio mendocino. La adquisición sísmica 3D se extiende sobre una superficie de 202,5 km² y representa un paso crucial para la toma de decisiones sobre futuras inversiones.
Tecnología y Sostenibilidad Ambiental
Durante el recorrido, el gobernador Cornejo destacó la avanzada tecnología utilizada por Quintana Energy y TSB, enfatizando su alineación con los estándares internacionales de cuidado ambiental. “Esta maquinaria cumple con todos los estándares internacionales para no generar grandes impactos en el ambiente. Nos permite obtener información del subsuelo mucho más fiable, que será clave para decidir el desarrollo de inversiones en gas y petróleo en esta zona”, explicó. La optimización de la exploración busca maximizar la eficiencia operativa y la rentabilidad del bloque, que históricamente estuvo bajo operación de YPF pero sin la prioridad de inversión actual.
Impacto Regional y Futuro Energético
El proyecto no solo representa una inyección de capital y tecnología para Mendoza, sino que también posiciona a la provincia como un actor clave en la diversificación de la producción no convencional argentina. El procesamiento e interpretación de los datos sísmicos permitirá identificar las zonas más prometedoras para la perforación, sentando las bases para un reimpulso significativo del petróleo mendocino y una mirada estratégica sobre el futuro energético regional.


