El presidente de la Cámara de Comercio, Industria, Producción y Afines de Neuquén (ACIPAN), Dante Scatamburlo, ha lanzado una fuerte advertencia sobre el actual sistema de habilitación comercial en la capital neuquina. Según Scatamburlo, este mecanismo se ha transformado en un verdadero “impuesto” que penaliza directamente a las empresas que más invierten, generan empleo y asumen riesgos, con un impacto particular en el crucial sector de servicios petroleros. La entidad trabaja en un estudio técnico para proponer una reforma clave ante el Concejo Deliberante, buscando aliviar la carga sobre la actividad económica regional.
El Impuesto Oculto que Golpea a Vaca Muerta
Scatamburlo explicó que el cálculo actual de la licencia comercial toma como base las ventas en bruto de las empresas, una metodología que considera “muy delicada”. “Hoy, el 90% del costo de la licencia comercial en Neuquén es sobre las ventas. Hay empresas que están pagando un 1,5% de sus ventas, y son justamente las que más empleados tienen, más producen, más riesgo ponen. Creemos que no está bien armada la forma en que se cobra”, sostuvo en diálogo con Vaca Muerta News Radio.
El dirigente enfatizó la preocupación por el sector energético, vital para la provincia. Si bien para el comercio general la tasa ronda el 1%, para los servicios petroleros puede ascender a un alarmante 2% o incluso 2,8% de los ingresos brutos. Esta disparidad genera una carga adicional significativa para un sector estratégico que ya enfrenta altos costos operativos y la volatilidad del mercado.
La Propuesta de ACIPAN: Volver a una Tasa Justa
Ante este escenario, ACIPAN busca revertir el modelo actual. La propuesta central de la cámara es que la licencia comercial “vuelva a ser una tasa, que no sea un impuesto más como Ingresos Brutos”, buscando una mayor equidad y predictibilidad para los inversores.
La entidad plantea diversas alternativas para una reforma integral:
- Retomar el esquema de una tasa fija, similar al implementado en Cipolletti.
- Explorar un modelo híbrido que combine elementos fijos y variables, adaptándose mejor a la diversidad del tejido productivo.
- El objetivo primordial es que la carga de la licencia comercial no supere el 0,5% de las ventas, para aliviar la presión económica sobre las empresas y fomentar la inversión.
Impacto en la Competitividad y el Futuro de Neuquén
Scatamburlo fue más allá y vinculó la problemática de las tasas comerciales con el elevado costo de vida y la competitividad a largo plazo de la capital neuquina. “Neuquén tiene la característica de ser una de las ciudades más caras del país, y tenemos que cambiar eso”, afirmó. Si bien hoy la economía se impulsa principalmente por Vaca Muerta, el presidente de ACIPAN proyecta un futuro donde el turismo jugará un rol fundamental. “Para tener un futuro turístico también tenés que ser atractivo en los precios. No podés ser la ciudad más cara, o una de las más caras del país”, advirtió, señalando la necesidad de una estrategia económica diversificada.
A pesar del desafío, el dirigente se mostró optimista sobre la posibilidad de un cambio. “Creo que sinceramente el Ejecutivo lo entiende, y tenemos que trabajar en conjunto para lograr que esto cambie en uno o dos años”, concluyó, apostando al diálogo con el gobierno municipal para encontrar soluciones de fondo.
La Medida Municipal y el Desafío Estructural para el Sector
Cabe recordar que, en febrero de este año, el intendente Mariano Gaido ya había adelantado una decisión significativa durante la apertura de sesiones ordinarias del Deliberante: a partir de 2024, la licencia comercial sería gratuita y tendría una vigencia de 12 meses. Esta medida busca facilitar la apertura de nuevos negocios y reducir barreras burocráticas y económicas, una iniciativa valorada por el sector.
Sin embargo, la crítica de ACIPAN apunta a la estructura subyacente del cálculo de la licencia y su potencial impacto una vez finalizado el período de gratuidad, o en el caso de las renovaciones y empresas ya establecidas. La preocupación radica en la distorsión que genera un gravamen basado en un alto porcentaje de las ventas, especialmente para el polo productivo y de servicios de Vaca Muerta, un motor económico clave para la región y el país, cuya sostenibilidad depende de un marco fiscal predecible y competitivo.


