La provincia de Mendoza se consolida como un actor clave en la expansión de Vaca Muerta, tras el anuncio de la UTE Quintana Energy–TSB sobre el avance de tareas de exploración no convencional en el área Cañadón Amarillo. Con una inversión comprometida de US$ 44 millones, el desarrollo patagónico mendocino promete un fuerte impulso al sector energético regional, marcando un retorno de la adquisición sísmica 3D a la provincia después de siete años.
Inversión Estratégica y Hitos Clave en Malargüe
La UTE Quintana Energy–TSB está ejecutando un ambicioso plan de inversión exploratoria en el bloque de Malargüe, como parte fundamental del plan piloto no convencional acordado tras la prórroga de su contrato. Este compromiso abarca los próximos tres años y está destinado a la exploración intensiva de la formación Vaca Muerta Mendoza en Cañadón Amarillo. La iniciativa incluye la adquisición de sísmica 3D en una extensión de 202,5 km², un paso decisivo para optimizar el conocimiento geológico del subsuelo y definir con precisión las futuras locaciones de pozos.
Tecnología de Vanguardia y Cronograma Acelerado
La implementación de la sísmica 3D implica la generación controlada de ondas que penetran a grandes profundidades, permitiendo la construcción de un modelo del subsuelo de alta resolución. Esta tecnología es fundamental para reducir la incertidumbre geológica y maximizar la eficiencia en la ubicación de futuras perforaciones. La relevancia de esta actividad se subraya al ser la primera de su tipo en Mendoza desde 2017, reflejando el éxito de las políticas provinciales de atracción de inversiones.
- Adquisición de Sísmica 3D: En curso, cubriendo 202,5 km².
- Análisis e Interpretación: Se realizará tras la adquisición, junto con el reproceso de la información.
- Pozos Piloto: La UTE proyecta realizar dos pozos piloto durante el segundo semestre de 2026, anticipando un año el cronograma exploratorio previsto para 2027.
Visión Política y Conexión Regional
El gobernador de Mendoza, Alfredo Cornejo, recorrió las zonas de operación, destacando la importancia estratégica de estas inversiones. “Estamos en el área petrolera Cañadón Amarillo, en el límite con Neuquén. Aquí se están realizando estudios sísmicos para desarrollar la lengua norte de Vaca Muerta y reimpulsar el petróleo mendocino, con una mirada estratégica sobre el futuro energético de la provincia”, afirmó el gobernador, subrayando la interconexión con el principal polo de Vaca Muerta.
En paralelo, la UTE mantiene la producción convencional del área y ha iniciado un proyecto de inyección de gas en cuatro pozos en Chihuido de la Salina Sur, una iniciativa complementaria que busca fortalecer el rendimiento de yacimientos maduros y mejorar la eficiencia operativa general.


