El gobierno nacional oficializó una medida clave que busca impactar directamente en la ecuación de precios de los combustibles, en un contexto de escalada del petróleo global. A través de la resolución 79/2026, se flexibilizaron las especificaciones técnicas para el corte de bioetanol en naftas, permitiendo que su porcentaje alcance hasta el 15%. Esta decisión, anticipada por EconoJournal, tiene como objetivo principal aliviar la presión sobre los precios en el surtidor, impactando positivamente en el bolsillo de los consumidores y en la rentabilidad de las empresas del sector que operan fuertemente en la Patagonia.
Un Esquema Voluntario con Incentivos Claros
La implementación de esta normativa operará bajo un esquema de adhesión voluntaria. Esto significa que el nivel de impacto final dependerá de la estrategia comercial y económica de cada compañía petrolera. El incentivo detrás de esta flexibilización es notablemente claro en el actual panorama energético global: con los precios del crudo en alza debido al conflicto en Medio Oriente, el bioetanol se posiciona como una alternativa más competitiva que la nafta fósil. Esta ventaja permitiría a las empresas reducir significativamente los costos de producción de combustibles, una variable crucial para las operaciones en la Patagonia. Empresas líderes en el mercado, como YPF, Raízen o Trafigura, podrían inclinarse por una mayor incorporación de biocombustibles, optimizando así sus estructuras de costos.
La Clave Técnica: Oxígeno y Composición de Naftas
La modificación central introducida por la resolución 79/2026 se enfoca en las especificaciones técnicas del combustible. El bioetanol, al ser un componente, eleva el nivel de oxígeno en la nafta. Anteriormente, el límite máximo de oxígeno vigente restringía el porcentaje efectivo de mezcla de bioetanol a cerca del 12%, a pesar de que la Ley 27.640 ya permitía hasta un 15%. Ahora, el gobierno ha elevado el límite máximo de oxígeno hasta el 5,6%, alineándose con la capacidad técnica y permitiendo que el porcentaje real de mezcla de bioetanol pueda alcanzar, finalmente, el 15%. Este cambio se sustenta en un informe técnico del 25 de marzo de 2026 de la Subsecretaría de Hidrocarburos, que concluye la viabilidad técnica de esta modificación, asegurando que el aumento del oxígeno responde exclusivamente al bioetanol sin incorporar otros compuestos.
Impacto Regional y Perspectivas para el Sector Petrolero
Para la Patagonia, región neurálgica en la producción de hidrocarburos, esta medida tiene una doble lectura. Por un lado, la posibilidad de reducir los costos de producción de combustibles mediante el uso de bioetanol podría liberar recursos para la inversión en exploración y explotación de petróleo y gas, vital para la economía regional. Las operadoras patagónicas, al diversificar su matriz de insumos, ganan flexibilidad en un mercado volátil. Por otro lado, la contención de los precios en el surtidor beneficia directamente a los consumidores patagónicos, donde los costos de transporte y energía suelen ser determinantes. Aunque la medida es nacional, su resonancia en una región con alta dependencia de los combustibles y con una fuerte presencia de la industria petrolera es innegable. El mercado petrolero regional seguirá de cerca la adhesión de las grandes empresas, como YPF, a este esquema, anticipando cómo esta flexibilización impactará en la dinámica de oferta y demanda y, en última instancia, en la rentabilidad del sector petrolero patagónico.


