El conflicto en torno al proyecto minero Vicuña en La Rioja escala con nuevas denuncias. Tras una resolución judicial que le prohibió el acceso por ruta riojana y ordenó la paralización de actividades por treinta días, un frente unido de proveedores locales ha levantado su voz. La Unión de Cámaras Riojanas acusa a la compañía de generar un bajo impacto socioeconómico en la comunidad y desmiente categóricamente sus afirmaciones sobre licitaciones vigentes, profundizando la crisis de confianza en el sector.
La Voz Colectiva de los Proveedores Riojanos
La Unión de Cámaras Riojanas, que agrupa a CASEMI, la Cámara Empresarial Riojana (CER), CAMARCO y el Centro Comercial e Industrial, ha emitido un comunicado contundente. En él, expresan su “profunda preocupación ante el bajo impacto socioeconómico que el proyecto minero Vicuña genera actualmente en nuestro territorio”. Los empresarios señalan una “preocupante falta de atención hacia los proveedores locales”, a pesar de que la zona de Guandacol está designada como Zona 1 para contratación preferencial. Esta situación, afirman, contradice cualquier modelo que promueva la producción, el bienestar social y la distribución concreta de beneficios para las comunidades.
Acusaciones de Incumplimiento y Falta de Convocatoria
El documento de las cámaras detalla una serie de antecedentes y falta de convocatorias que ilustran la nula participación de empresas locales. Destacan que:
- En 2023, mantuvieron diversas reuniones con la empresa Josemaría (vinculada al proyecto Vicuña).
- Las firmas riojanas cumplieron con la inscripción en el registro CODIM.
- Participaron en reuniones en La Rioja y San Juan, donde la minera solicitó el registro en el sistema ACHILLES.
Pese a todos estos esfuerzos y cumplimentaciones, “a la fecha ninguna empresa de la Unión ha sido convocada a participar en procesos licitatorios vinculados al proyecto”, subrayan los empresarios, evidenciando un incumplimiento sistemático de las expectativas generadas.
Desmentida Fuerte a las Declaraciones de Vicuña
Uno de los puntos más álgidos del comunicado es la respuesta a las declaraciones de José Morea, country manager de Vicuña. Morea había asegurado en enero la convocatoria a una licitación para la construcción de una circunvalación en Guandacol, una obra que demandaría una inversión millonaria y la creación de al menos 60 puestos de trabajo.
La Unión de Cámaras Riojanas “desmiente categóricamente dicha información” sobre la supuesta convocatoria a 7 empresas riojanas para esta obra. “Queremos aclarar que esto no es así; ninguna de nuestras firmas ha recibido tales llamados”, afirmaron los representantes del sector, exponiendo una clara contradicción entre el discurso de la compañía y la realidad vivida por los empresarios locales.
Implicaciones para el Modelo de Desarrollo Minero Regional
Este conflicto en La Rioja no solo representa un revés para el proyecto Vicuña, sino que también sienta un precedente crucial sobre la gestión del impacto local en la industria minera argentina. La exigencia de una mayor transparencia y una participación genuina de los proveedores locales es un pilar fundamental para la obtención y mantenimiento de la licencia social en cualquier emprendimiento de esta magnitud. La situación riojana resalta la necesidad de que las compañías mineras articulen modelos que no solo prioricen la extracción, sino también un desarrollo regional equitativo y sostenible, evitando el desgaste de la confianza comunitaria y las futuras tensiones políticas y económicas en otras provincias con potencial minero.


