La Secretaría de Energía de Argentina se alista para un paso trascendental en la modernización de su infraestructura eléctrica. Fuentes oficiales y privadas confirmaron a Capital Sur que a mediados de febrero se lanzará la licitación AlmaSADI, una ambiciosa iniciativa para instalar 700 megavatios (MW) de almacenamiento de baterías en puntos estratégicos del país, con una especial atención en las zonas críticas de la Patagonia.
Este nuevo proceso busca replicar y expandir el éxito de AlmaGBA, la primera licitación de baterías realizada el año pasado en el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA) para reforzar los nodos de Edenor y Edesur con 713 MW. Sin embargo, AlmaSADI introducirá un cambio significativo en el rol de Cammesa, la compañía administradora del Mercado Eléctrico Mayorista (MEM).
Objetivo: Robustecer el Sistema Argentino de Interconexión
El propósito fundamental de AlmaSADI es fortalecer los nodos saturados y en estado crítico del Sistema Argentino de Interconexión (SADI). La licitación prevé que la mayor parte de las baterías se instalen en nodos conectados a líneas de alta tensión de 132 kV, con prioridad para las regiones del NOA, NEA y, crucialmente para nuestra región, diversas áreas de la Patagonia.

La instalación de estos sistemas de almacenamiento de energía mediante baterías (BESS, por sus siglas en inglés) es vital para cubrir los picos de consumo y para mitigar el impacto de posibles apagones masivos, como los registrados recientemente en el AMBA el 31 de diciembre y el 15 de enero, que afectaron a millones de usuarios.
Detalles de la Licitación y el Rol de Cammesa
Los pliegos de AlmaSADI, ya finalizados por técnicos y directivos de la Secretaría de Energía y Cammesa, establecen contratos de abastecimiento por un período de 15 años, idéntico al esquema de AlmaGBA. La principal novedad radica en quién actuará como comprador (offtaker) de la energía.

A diferencia de AlmaGBA, donde el mecanismo contractual se estableció entre las empresas generadoras adjudicatarias y las distribuidoras Edenor y Edesur, con Cammesa como garante de última instancia, en AlmaSADI Cammesa asumirá un rol central como el comprador principal de la energía. Este cambio estratégico busca simplificar la estructura y garantizar la viabilidad del proyecto a largo plazo.
La expectativa es alta en el sector energético, ya que esta iniciativa representa una inversión estimada en 700 millones de dólares y un paso adelante en la transición energética y la estabilidad del suministro eléctrico en la Argentina. Para la Patagonia, esto significa una mejora sustancial en la confiabilidad de su red, fundamental para el desarrollo de sus industrias y la calidad de vida de sus habitantes.
Con este nuevo esquema, el gobierno busca asegurar la instalación de una infraestructura clave que no solo responda a las necesidades actuales del sistema, sino que también prepare el terreno para un futuro energético más robusto y descentralizado.


