Durante su primera administración, en 2017, Donald Trump implementó una política de fuerte corte proteccionista al aplicar aranceles a la importación de tuberías de acero. El objetivo era evitar la competencia desleal con los proveedores locales, teniendo a la firma india Welspun en el centro de una polémica que buscaba fortalecer la industria siderúrgica estadounidense y, a su vez, impulsar la producción petrolera en formaciones clave como la de Permian.
Esta estrategia, que generó un enfrentamiento con las grandes petroleras, se dio en un contexto donde el desarrollo de los yacimientos de shale como Permian, Eagle Ford, Bakken o Marcellus permitió a Estados Unidos pasar de ser uno de los mayores importadores a uno de los mayores exportadores de hidrocarburos en solo 15 años. Durante este período de transformación energética, las distintas administraciones norteamericanas adoptaron posturas diversas respecto a las importaciones de insumos esenciales para los proyectos energéticos.

Un episodio similar que resuena con la situación actual (mencionado en el contexto de una licitación para Southern Energy y la derrota de Tenaris del Grupo Techint frente a Welspun) fue precisamente durante el primer mandato de Trump. En ese momento, se aplicaron fuertes políticas arancelarias «antidumping» para proteger a los productores de acero de EE.UU. La empresa india Welspun fue una de las más afectadas, enfrentando aranceles del 50,55%, junto a otros exportadores y productores de acero.
En 2017, India se había consolidado como el principal vendedor de tubos de acero a Estados Unidos. Las cifras de importaciones siderúrgicas para la industria petrolera encendieron las alarmas al inicio de la presidencia de Trump, revelando que un 77% de los ductos estadounidenses se fabricaban con acero extranjero.

Según un informe del Departamento de Comercio, las importaciones de tubos soldados de gran diámetro procedentes de China alcanzaron los US$ 29,2 millones, mientras que las de India eran diez veces mayores, llegando a US$ 294,7 millones. A pesar de que la cifra total de importaciones de acero del país era de US$ 29.000 millones, India destacaba como el mayor exportador de tubos soldados de gran diámetro en 2017, con un crecimiento del 209% en un solo año.

Para contrarrestar esta dependencia y el rápido avance de las importaciones asiáticas, el gobierno de Trump implementó sanciones de antidumping, buscando reequilibrar la balanza comercial y fortalecer la cadena de suministro nacional en un sector crítico para su independencia energética y la expansión de su producción de petróleo y gas no convencional.


