La expansión del internet satelital ha desatado una verdadera revolución que impacta directamente desde el sector agropecuario hasta las estratégicas actividades de Vaca Muerta y la minería. La creciente demanda por este servicio, que brinda conectividad esencial en regiones donde la infraestructura terrestre de fibra óptica es inexistente o deficiente, está impulsando un significativo salto de competitividad en los sectores clave de la economía argentina.
Si bien la tecnología no es totalmente nueva, su masificación se aceleró tras el desembarco en marzo de 2024 de Starlink, el servicio de SpaceX, la empresa aeroespacial de Elon Musk. Operando con miles de satélites en órbita baja (a unos 550 kilómetros de la Tierra), Starlink ofrece una calidad de servicio superior a las alternativas terrestres y a los satélites geoestacionarios tradicionales, que presentan alta latencia.

Estas ventajas han permitido que, en menos de dos años, Starlink alcanzara los 700.000 clientes en Argentina, posicionándose como el cuarto proveedor de acceso a la red, solo por detrás de gigantes como Telecom/Movistar, Claro y Telecentro.
Nicolás Petraglia, director general en Argentina de Tesacom, una firma proveedora de tecnología industrial y comercializadora de servicios de Starlink, destacó el impacto transformador: “El internet satelital está acelerando los procesos administrativos y operativos de muchas empresas, permitiendo una gestión en tiempo real y la presentación de informes de manera eficiente”.
Petraglia añadió que “Starlink ha brindado a sectores como el agro, Oil & Gas y la minería la capacidad de automatizar procesos, una tendencia que antes se veía limitada por la falta de conectividad adecuada”. Para el sector energético, especialmente en Vaca Muerta, y para las operaciones mineras en la Patagonia, esto significa una mejora sustancial en la eficiencia operativa, la seguridad y la toma de decisiones estratégicas, impactando directamente en la rentabilidad y el atractivo de estas inversiones.
La posibilidad de contar con internet de alta velocidad y baja latencia en locaciones remotas de la Patagonia, donde se ubican gran parte de los yacimientos de Vaca Muerta (Neuquén) y las explotaciones mineras (Santa Cruz, Chubut), elimina uno de los principales cuellos de botella para la modernización y la digitalización de la industria. Esto no solo mejora la productividad in situ, sino que también facilita la comunicación con centros de comando y control, optimizando la logística y reduciendo costos operativos. La masificación de la oferta de internet satelital se erige así como un factor clave para el desarrollo y la consolidación económica de las industrias extractivas y productivas de la región patagónica.


