Una decisión del Gobierno nacional ha generado una profunda controversia a nivel cultural y político en Argentina. El Sable Corvo del general José de San Martín será retirado del Museo Histórico Nacional para ser trasladado al Regimiento de Granaderos a Caballo “General San Martín”. La medida, oficializada por el Decreto 81/2026 y firmada por el presidente Javier Milei y el ministro de Defensa, general Carlos Presti, provocó la renuncia “indeclinable” de la directora del museo, María Inés Rodríguez Aguilar.
Renuncia y Argumentos
Rodríguez Aguilar, quien había asumido en agosto de 2025, calificó el traslado como una “interpretación muy original” del proceso de donación del sable, recordando conflictos históricos similares en 1844 y con la intervención de Sarmiento. La exdirectora denunció que la situación refleja los “sectarismos extremos de la sociedad”, en un contexto de creciente polarización.
El Decreto y la Reivindicación de un Símbolo
El Decreto 81/2026 subraya que el sable corvo “integra el patrimonio histórico de la Nación Argentina” y es uno de los símbolos más representativos de la independencia y la soberanía nacional. El documento también recuerda que la pieza fue donada al Estado en 1897 y que sufrió dos robos mientras se encontraba en el museo, en 1963 y 1965, argumentando la necesidad de una custodia más segura.
La entrega oficial del sable se realizará este sábado en el Campo de la Gloria, en San Lorenzo, Santa Fe, en una ceremonia que promete reavivar aún más el debate público sobre esta reliquia histórica.
Rechazo de la Oposición y la Sociedad Civil
La decisión presidencial no tardó en generar un fuerte rechazo. Dirigentes políticos de la oposición, así como asociaciones de historiadores, expresaron su preocupación y críticas. La plataforma social Argentina Humana, liderada por Juan Grabois, presentó una medida cautelar para intentar frenar el traslado. En redes sociales, la polémica ha escalado, y trabajadores del museo denunciaron la irrupción de grupos que se identificaron como libertarios, quienes reclamaron airadamente el retorno del sable al regimiento con consignas vinculadas a gestiones anteriores. La oposición ha calificado la medida como “un caprichito de Milei”, en referencia a lo que consideran una decisión personalista del mandatario.


