Los 35 empleados de la empresa textil Soltex, ubicada en Trelew, mantienen la producción completamente paralizada en una medida de fuerza que ya lleva 200 días. La dramática situación se debe a la falta de pago de salarios, acumulando una deuda que ascendería a $8.000.000 por trabajador. La postura de los operarios es inflexible: no retomarán las actividades hasta que se cancele al menos el 50% de lo adeudado, o en su defecto, que se proceda al cierre definitivo de la planta.
Crisis Laboral Profunda en Soltex: Demanda Urgente de Pago
La prolongada crisis en Soltex, dedicada a la confección de telas para cortinados, se arrastra desde 2024 y se intensificó notablemente en el segundo semestre de 2025. Ante la desesperante situación económica, los trabajadores han decidido tomar el control de la planta, asegurando su mantenimiento pero impidiendo cualquier actividad productiva. En las últimas semanas, un abogado se presentó como negociador en nombre del propietario, manifestando la intención de reactivar la fábrica. Sin embargo, los empleados exigen acciones concretas y no meras promesas.
Néstor Zajama, representante de los trabajadores, fue contundente en sus declaraciones a Jornada Radio:
- “La gente ya tomó la decisión: o aparece el 50% de la deuda o que la cierren. Ya estamos jugados al máximo. Ahora depende de ellos. Si quieren seguir, tienen que poner el dinero.”
- “La empresa está intacta, tiene todas sus máquinas. Están todas las herramientas para producir. Lo que esperamos es que aparezca el efectivo para los trabajadores y empiece a producir. Acá le estamos cuidando la empresa. Si nosotros dejamos esto, a la semana no va a quedar ni un fierro.”
Impacto Regional y Críticas a la Política Nacional: ‘Destruir la Industria’
La situación de Soltex no solo refleja una crisis empresarial local, sino que también sirve como telón de fondo para un debate más amplio sobre el rumbo económico del país y el impacto en la industria nacional. En este contexto, Zajama no dudó en arremeter contra las recientes declaraciones del ministro de Economía, Luis “Toto” Caputo, quien afirmó no comprar ropa en Argentina debido a los elevados precios del mercado local.
La respuesta del dirigente gremial fue lapidaria: “La política de este gobierno es destruir la industria nacional. Es totalmente desubicado. No lo quieren a nuestro país. Parece que fueran personajes extranjeros”, sostuvo. Esta crítica subraya la percepción de un sector de la sociedad patagónica de que las políticas actuales socavan el tejido productivo local, exacerbando las crisis como la que atraviesa Soltex y sus 35 familias, quienes esperan una resolución urgente a su angustiante situación financiera.


