Una mujer fue detenida en Esquel, Chubut, tras irrumpir en una vivienda que se encontraba deshabitada desde 2013 e intentar usurparla. El hecho, que se registró el martes 3 de febrero por la mañana, escaló cuando la imputada desobedeció a la autoridad e intentó huir de la policía.
El Incidente y la Detención en Flagrancia
El suceso tuvo lugar en una propiedad de la calle Pasteur, en la ciudad de Esquel. La mujer fue sorprendida tras dañar el acceso de la vivienda, específicamente rompiendo un candado, e ingresar sin autorización legal al lugar. Inicialmente, sostuvo que había alquilado el inmueble, una versión que fue rápidamente descartada por la investigación policial y judicial.
La propiedad en cuestión pertenece a una sucesión y sus herederos confirmaron que no existía ningún contrato de alquiler autorizado. Además, se constató que la vivienda se encontraba deshabitada desde el año 2013, tras el fallecimiento de su propietaria original.
Cerca de las 16:45 del mismo día, la mujer salió de la casa y fue interceptada en la vía pública por personal policial. Al ser requerida para su identificación y la notificación de la denuncia por usurpación, desobedeció la orden de los agentes e intentó escapar, siendo finalmente detenida en el acto.
Consecuencias Judiciales y Medidas Cautelares
Durante la audiencia de control de detención realizada por la noche, la Fiscalía argumentó que la aprehensión se realizó en situación de flagrancia, un criterio que fue avalado por el juez interviniente. En consecuencia, la mujer quedó formalmente imputada por los delitos de usurpación y desobediencia a la autoridad.
La defensa de la imputada planteó la posibilidad de que la mujer haya sido víctima de un engaño, mediante la presentación de un contrato de alquiler falso. Sin embargo, los fiscales remarcaron que el ingreso a la propiedad se produjo tras la ruptura del candado y sin el consentimiento de los legítimos herederos.
Disposiciones Judiciales:
- El juez impuso una prohibición de acercamiento por 30 días, tanto a la vivienda usurpada como a la representante de la sucesión.
- La mujer recuperó la libertad, pero permanece vinculada a la causa judicial.
- Fue advertida de la obligatoriedad de aportar sus huellas dactilares para los registros penales, bajo apercibimiento de una nueva detención en caso de incumplimiento.


