El gobierno nacional puso en marcha este mes el régimen de Subsidios Energéticos Focalizados (SEF), unificando los criterios de asistencia y eliminando la segmentación previa. Esta trascendental modificación impacta de lleno en millones de hogares, incluyendo a la Patagonia, que comenzará a sentir la magnitud del cambio con la llegada de las nuevas facturas. El objetivo oficial es seguir reduciendo el monto de subsidios, que en 2023 fue del 1,5% del PBI, el año pasado bajó a 0,65% y este año debería caer al 0,5% del producto. Capital Sur detalla los primeros y más cruciales cambios puestos en marcha para ayudar a comprender lo que viene.
La redefinición del acceso: menos hogares con subsidios
El nuevo régimen de Subsidios Energéticos Focalizados deja atrás el esquema de segmentación en tres niveles de ingresos (N1, N2 y N3) implementado en 2022. En su lugar, se establece una única categoría de usuarios residenciales que requieren asistencia estatal “para acceder al consumo indispensable de energía”.
Bajo este paraguas se incluyen:
- Subsidios a la electricidad y el gas natural (de jurisdicción nacional).
- GLP en garrafas de 10 kilos.
- Gas propano distribuido por redes, utilizado en zonas sin acceso a gas natural, una realidad en muchas localidades de la Patagonia.
Un cambio fundamental es la reducción del tope de ingresos considerado por hogar para acceder a los subsidios. El gobierno lo disminuyó de 3,5 a 3 Canastas Básicas Totales (CBT), tomando como referencia la CBT para un hogar tipo de cuatro integrantes (dos adultos y dos menores), medida por el Indec.
Según el último dato oficial disponible de enero, la CBT está valuada en $1.308.713. Con esta referencia, el tope de ingresos por hogar se redujo significativamente de $4.580.495 a $3.926.139.
A pesar de estas restricciones, se prevé la continuidad del beneficio para hogares donde resida al menos un titular con Certificado Único de Discapacidad (CUD), garantizando una protección a los sectores más vulnerables.
Este primer paso en la reforma de subsidios marca un antes y un después para las finanzas de miles de familias en la región, quienes deberán ajustar sus presupuestos ante el inminente impacto en las facturas de servicios.


