Un importante acuerdo paritario ha establecido un esquema de refuerzos salariales para el primer trimestre de 2026, que incluye un bono extraordinario de $126.000. Esta medida, definida en recientes negociaciones, busca sostener el poder adquisitivo de los trabajadores del sector textil en un escenario económico complejo, caracterizado por la desaceleración del consumo y el impacto de la apertura de importaciones.
Detalles del Acuerdo Salarial
El entendimiento contempla no solo el bono de $126.000, sino también sumas fijas no remunerativas. Estos refuerzos se abonarán de manera mensual, conforme a lo establecido en el acta firmada entre las partes:
- Un bono especial de $126.000 que se liquidará antes del quinto día hábil de cada mes.
- Una asignación no remunerativa mensual de $252.000.
Ambos conceptos se liquidarán por separado, sin integrar el salario básico ni generar impacto en aportes previsionales, aguinaldo o adicionales convencionales. Las sumas no remunerativas se abonarán mensualmente entre diciembre de 2025 y marzo de 2026 inclusive.
Beneficiarios y Contexto Gremial
El bono especial de $126.000 está destinado específicamente a los trabajadores comprendidos en el Convenio Colectivo de Trabajo N° 808/24, nucleados en el Sindicato de Empleados Textiles de la Industria y Afines (SETIA). Este beneficio alcanza al personal en relación de dependencia incluido en dicho convenio durante el período de vigencia del acuerdo.
Desde SETIA, se indicó que el objetivo principal del acuerdo es proporcionar un alivio económico en un momento desafiante para la actividad textil, con empresas afectadas por la competencia externa y una caída generalizada en la producción. La modalidad no remunerativa fue la alternativa viable elegida para garantizar el pago de estos refuerzos sin comprometer la continuidad laboral de las empresas.
Impacto Económico y Perspectivas Regionales
El acuerdo se cierra en un marco de significativa desaceleración del consumo interno, aumento de los costos operativos y una apertura de importaciones que ha impactado directamente en la estructura productiva, incluyendo a la Patagonia. Si bien este acuerdo es de alcance nacional para el sector textil, su implementación es seguida de cerca en la región, donde la situación económica general impone desafíos similares en diversas ramas de actividad.
La estrategia definida es transitoria, pensada para acompañar el cierre del año 2025 y el inicio de 2026, a la espera de una nueva revisión salarial una vez finalizado el período acordado. Las partes han dejado abierta la posibilidad de retomar las discusiones si las condiciones económicas se modifican de manera significativa, lo que podría generar futuras negociaciones en otros sectores, incluyendo la Patagonia.


