Un nuevo y virulento incendio se desató en Lago Cholila, consumiendo ya unas 180 hectáreas y agravando la crítica situación de los incendios forestales en la Cordillera chubutense. Este foco, detectado el jueves por la tarde en el sector conocido como desembocadura El Tigre, se suma a los ya activos en Puerto Patriada y Villa Lago Rivadavia, desatando una movilización sin precedentes de recursos provinciales y brigadistas en Chubut.
Escalada Crítica en la Cordillera
La región de la Cordillera de Chubut enfrenta una embestida implacable del fuego. Mientras el combate continúa en puntos estratégicos como el denominado “Puerto Café” en el Parque Nacional Los Alerces, activo desde el 9 de diciembre, la aparición de nuevos siniestros como el de Lago Cholila pone al límite la capacidad de respuesta. Afortunadamente, un tercer foco ígneo registrado en el barrio Los Coirones de Esquel logró ser contenido en la misma jornada de su detección gracias a un rápido y coordinado accionar.
Despliegue Operativo Sin Precedentes
El despliegue provincial es masivo: más de 500 personas, incluyendo brigadistas de diversas provincias, se encuentran activamente combatiendo las llamas en distintos frentes. A ellos se suman medios aéreos como aviones hidrantes y helicópteros con helibalde, que realizan lanzamientos estratégicos y tareas de enfriamiento. En tierra, maquinaria pesada como motoniveladoras y el esfuerzo manual de los combatientes en la construcción de líneas cortafuegos son esenciales para contener el avance del fuego y proteger viviendas cercanas.
Orígenes de los Focos: Negligencia y Sospechas
- El incendio de Esquel fue rápidamente atribuido a un descuido en una obra en construcción, lo que subraya la vulnerabilidad ante la negligencia humana en un contexto de alto riesgo.
- Para el siniestro de Lago Cholila, las primeras evaluaciones apuntan a un posible cortocircuito como origen. Este factor exige una exhaustiva investigación sobre la infraestructura eléctrica y las medidas de prevención en zonas de interfase urbano-forestal.
Estos incidentes se suman a la serie de incendios que han diezmado vastas extensiones de bosque nativo, generando preocupación sobre la intencionalidad o la falta de cumplimiento de los protocolos de prevención.
Impacto Político y Advertencias Ambientales
La magnitud de la tragedia no solo se mide en hectáreas quemadas, sino también en el debate político y social que genera. El gobernador Ignacio Torres ha sido contundente en sus críticas, afirmando que hay “diputados que hacen turismo con la desgracia” y cuestionando la ausencia de figuras nacionales en la zona de desastre. Estas declaraciones reflejan la tensión en torno a la gestión de la crisis y la necesidad de un mayor compromiso federal. La devastación ambiental es tal que, según la cruda afirmación de un intendente local, “ya no queda una montaña con verde natural”, una sentencia que resume la urgencia y la escala de la catástrofe que azota a la Patagonia, con consecuencias a largo plazo para el ecosistema y la economía regional.


