La provincia de Chubut ha marcado un hito en su política habitacional con la entrada en vigencia de la Resolución 039/2026 del Instituto Provincial de la Vivienda (IPV). Esta normativa representa un cambio de época, dejando atrás la lógica puramente asistencialista para imponer un esquema de responsabilidad financiera y cívica mucho más estricto a los futuros adjudicatarios. La modernización se complementa con la digitalización total del organismo, que busca optimizar recursos y mejorar el recupero de fondos, esencial para la financiación de nuevas obras.
El Fin de la Lógica Asistencialista
En un diálogo exclusivo, el presidente del IPV, Guillermo Espada James, desmenuzó la letra chica de la resolución, confirmando que el acceso a la vivienda propia tendrá, a partir de ahora, filtros más rigurosos. El funcionario aclaró que no se deroga el sistema anterior, sino que se incluyen nuevas normativas que ponen el foco en tres ejes transformadores para el perfil del beneficiario: solvencia, conducta y garantías.
Bancarización de Requisitos: Co-deudores y Historial Crediticio
La novedad más impactante del nuevo esquema es la “bancarización” de los requisitos, diseñada para blindar el recupero de las cuotas y financiar el desarrollo de futuras obras. Según detalló Espada James, entre las principales incorporaciones normativas se destaca:
- La figura del co-deudor del adjudicatario, una exigencia habitual en el mercado de alquileres privados o créditos hipotecarios, pero inédita en la vivienda social chubutense.
- La exigencia de antecedentes penales y crediticios. Un historial financiero limpio y una conducta ciudadana intachable se convierten en condiciones determinantes para recibir las llaves de una vivienda social.
Conducta Cívica y Compromiso Familiar Bajo la Lupa
El Estado también pondrá la lupa sobre el cumplimiento de obligaciones familiares. Un requisito excluyente que cobra mayor relevancia es el Certificado de No Deudor Alimentario (RAM). Quienes figuren en el registro de morosos por cuota alimentaria no podrán avanzar en el proceso de adjudicación, cerrando el cerco sobre quienes incumplen sus responsabilidades más básicas.
El titular del instituto explicó: “Buscamos que los adjudicatarios tomen conciencia de la importancia de la propiedad de la vivienda y sean responsables con su uso”. La lógica subyacente es solidaria: “Que con su cuota, otras personas puedan acceder a una vivienda”, fomentando un modelo de corresponsabilidad que busca la sostenibilidad y la equidad en el acceso a la vivienda en Chubut.


