Un nuevo foco de debate político y social emerge en Comodoro Rivadavia. El concejal Omar Lattanzio presentó un proyecto de ordenanza que busca erradicar la actividad de los “trapitos” y vendedores ambulantes de la vía pública, encendiendo una polémica que enfrenta la visión de seguridad y ordenamiento urbano del Estado contra la cruda realidad del trabajo informal en la región. La iniciativa ya genera un fuerte rechazo desde las calles de la ciudad petrolera.
Seguridad y Ordenamiento: La Propuesta del Concejal Lattanzio
El concejal Lattanzio defendió su propuesta ante ADNSUR, remarcando que se inscribe en un plan de “ordenamiento integral” del espacio público. Su argumento central pivota sobre la seguridad: vinculó la presencia de “trapitos” (especialmente limpiavidrios) con hechos de violencia, intimidación a vecinos y un riesgo latente para la seguridad vial. Además, advirtió sobre el consumo de alcohol y drogas en muchos casos y la posible existencia de una estructura organizada detrás de estas actividades.
- Lattanzio enfatizó la naturaleza preventiva del proyecto: “No podemos esperar a que ocurra un accidente grave o fatal”.
- Alertó sobre el futuro crecimiento de la actividad informal, anticipando desafíos con nuevas infraestructuras como el shopping o el estadio, donde no se debería permitir el cobro por estacionamiento en la vía pública.
- El edil sostiene que la ordenanza dotará de herramientas legales al Estado y a la Policía para intervenir ante una situación de descontrol.
La Voz de la Calle: “A mí no me van a sacar nunca”
La respuesta no se hizo esperar desde el sector directamente afectado por la medida. Cristian Jeremías Pino, conocido popularmente como “Pin” y quien se desempeña como malabarista en los semáforos de Comodoro Rivadavia, utilizó sus redes sociales para manifestar su contundente rechazo al proyecto.
- En una publicación que rápidamente se viralizó, “Pin” sentenció: “A mí no me van a sacar nunca de la calle, así que quédense con las ganas”.
- Aclaró su rol, diferenciándose de los “trapitos”: “Yo no soy trapito, soy malabarista y trabajo en el semáforo que a mí se me da la gana”.
Crisis Regional y el Refugio de la Informalidad
Este debate no es aislado, sino que se enmarca en un complejo escenario socioeconómico en la región patagónica. La ciudad de Comodoro Rivadavia y el Golfo San Jorge atraviesan una crisis económica que ha provocado la pérdida de numerosos puestos de trabajo formales, como se evidencia en la salida de empresas como Calfrac y el cierre de Serpecom. En este contexto de drenaje de empleo, el trabajo informal se convierte en una vía de subsistencia para muchos, poniendo de manifiesto la tensión entre la necesidad de orden y la realidad de la precariedad laboral.


