Un hito trascendental para la economía de la Patagonia y las finanzas nacionales se concretó con la certificación de la pesquería de langostino argentino por el prestigioso Marine Stewardship Council (MSC). Este reconocimiento internacional, considerado el más exigente del mundo en sostenibilidad pesquera, abre nuevas puertas en los mercados más competitivos y promete un significativo valor agregado para uno de los productos estrella de exportación del país.
Una Década de Compromiso con la Sostenibilidad y la Competitividad
La obtención del sello MSC es el resultado de más de una década de trabajo conjunto, según destacó la Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca del Ministerio de Economía de la Nación, a través de la Subsecretaría de Pesca y Acuicultura. La colaboración con el Instituto Nacional de Investigación y Desarrollo Pesquero (INIDEP) fue fundamental para mejorar el manejo de la pesquería y cumplir con los rigurosos estándares ambientales y de gestión.
Las autoridades nacionales han enfatizado que esta certificación constituye un “hito” para la pesca argentina, consolidando el posicionamiento del langostino como un producto de excelencia y reafirmando el compromiso del país con una actividad que genera empleo, valor agregado y divisas genuinas. Se destaca especialmente el esfuerzo e innovación de todos los actores privados que participaron del proceso.
Impacto Económico Directo: Expansión de Mercados y Recuperación de Precios
El empresario Raúl “Tato” Cereseto, una figura clave en la industria pesquera, subrayó la importancia estratégica de la certificación en un contexto de desafíos económicos. “Obtener el MSC es dar valor agregado al langostino argentino”, afirmó Cereseto, explicando que este estándar equilibra las demandas de la industria con las de las ONG ambientalistas. Este proceso llevó más de 9 años de trabajo intensivo.
Según Cereseto, la certificación tendrá un impacto directo en la demanda y el precio del producto, crucial para las finanzas del sector:
- El sello MSC es altamente valorado en los mercados internacionales más exigentes, lo que permitirá ampliar la demanda sobre los productos argentinos.
- Esta expansión del mercado y el incremento de la demanda generarán un mayor valor para el producto exportado.
- A mediano y largo plazo, se espera que el precio del langostino “tendería a subir”, ofreciendo una vía para “ordenar la crisis de costos y fiscal” que actualmente afecta al sector productivo.
Cereseto hizo hincapié en que, si bien Argentina cuenta con el recurso y la capacidad de venta, la industria sufre un “gran problema fiscal” que reduce la competitividad exportadora. La certificación MSC, al generar valor y permitir una recuperación de precios, se presenta como una herramienta vital para mitigar estos desafíos y asegurar la sostenibilidad económica y financiera del sector.
Perspectivas Futuras para la Región Patagónica
La certificación del langostino argentino no solo es un logro para la industria pesquera, sino una inyección de confianza y potencial para la economía de la Patagonia. Al fortalecer la competitividad del producto en el exterior, se proyecta un impacto positivo en las comunidades costeras que dependen de esta actividad, promoviendo la creación de empleo y la atracción de inversiones. La provincia de Chubut, en particular, se verá beneficiada por este impulso en su principal motor exportador marítimo, mejorando la captación de divisas genuinas y la estabilización de los mercados.


