Un grave incidente vial sacudió la Ruta 7 en la madrugada de este martes, a la altura de Tratayén, una zona neurálgica para la operación de Vaca Muerta. El siniestro, que afortunadamente no dejó heridos graves, puso de manifiesto una preocupante deficiencia en la seguridad de los corredores viales clave para la industria petrolera patagónica: la permanencia de restos de accidentes previos sin retirar, generando un riesgo latente para quienes transitan la región.
Accidente en la Madrugada: Somnolencia y un Obstáculo Ignorado
El hecho ocurrió alrededor de las 2:20 AM, en plena oscuridad y en un tramo de la ruta conocido por sus curvas pronunciadas y escasa visibilidad. Una mujer oriunda de Rincón de los Sauces, que se dirigía hacia Neuquén capital, habría perdido el control de su Fiat Uno tras quedarse dormida al volante, despistándose hacia la banquina.
La situación tomó un giro crítico cuando el vehículo impactó contra un caballo que ya se encontraba muerto en el lugar. Este animal era el remanente de un siniestro ocurrido días atrás y, de acuerdo con el coordinador de Seguridad Vaca Muerta, no había sido retirado, ocupando “el sector donde empieza el pie de talud”. Tras colisionar con el equino, el automóvil también chocó contra varios árboles.
Un Riesgo Sistémico para Vaca Muerta
A pesar de que la conductora logró descender por sus propios medios sin lesiones de gravedad, el incidente subraya una problemática recurrente en las rutas que abastecen y conectan el corazón de la producción hidrocarburífera. La presencia de animales sueltos o, aún peor, de cuerpos de animales muertos sin señalizar ni retirar, representa un peligro constante para:
- El personal que se desplaza diariamente a los yacimientos.
- El transporte de insumos y equipos esenciales para la actividad.
- La seguridad general de los usuarios en una región con altísimo tránsito relacionado al desarrollo energético.
Este episodio, que podría haber tenido consecuencias fatales, exige una revisión urgente de los protocolos de mantenimiento vial y respuesta ante siniestros en zonas estratégicas como la Ruta 7, fundamental para la operatividad y expansión de Vaca Muerta. La inacción en la gestión de estos riesgos impacta directamente en la eficiencia y seguridad de la cadena de valor del petróleo y gas.


