Un violento ataque en Caleta Olivia ha conmocionado a la provincia de Santa Cruz y ha reavivado el temor por la seguridad de las mujeres en la Patagonia. Nazarena Gallegos, una joven deportista, fue agredida y ahorcada mientras entrenaba, logrando escapar de lo que pudo haber sido un femicidio que hoy mantiene a la región en vilo.
El Ataque Brutal que Puso en Riesgo una Vida
El incidente ocurrió el lunes 9 de febrero, alrededor de las 18:00 horas, en una zona descampada cercana al barrio 13 de Diciembre de Caleta Olivia. Nazarena Gallegos, mientras realizaba su habitual entrenamiento físico, fue sorprendida por un agresor que la atacó por la espalda. Según su relato, el sujeto intentó inmovilizarla violentamente mediante un estrangulamiento. “Alguien me atacó de atrás ahorcándome con el brazo muy fuerte hasta que me quedé sin aliento”, declaró la joven en exclusivo para La Opinión Austral. La agresión, en el trayecto entre el cartel de bienvenida a la ciudad y el área del “tanque negro”, puso en riesgo inminente su vida.
Reacción y Huida: La Clave para la Supervivencia
La rápida y decidida reacción de Nazarena fue crucial para su supervivencia. En un acto de defensa propia, asestó un codazo a su atacante, lo que le permitió zafarse del agarre inicial. “Cuando me quiso tirar al piso le pude pegar un codazo y salí corriendo como pude”, relató. A pesar de que el agresor la persiguió por algunos metros, la deportista corrió “sin mirar atrás en dirección al mar”, buscando refugio de manera estratégica en la garita de policía más cercana. Esta acción, impulsada por su condición física y su determinación, impidió que el atacante lograra alcanzarla nuevamente, poniéndola a salvo físicamente.
El Eco de un Femicidio y el Clamor por Seguridad en la Patagonia
El impacto emocional del suceso es profundo, no solo para Nazarena Gallegos y su círculo íntimo, sino para toda la comunidad. La brutalidad del ataque ha generado una inevitable y dolorosa comparación con hechos de extrema gravedad ocurridos recientemente en la región, como el femicidio de Valeria Schwab en la vecina ciudad de Comodoro Rivadavia. Este paralelismo ha incrementado el temor entre las mujeres que realizan actividades al aire libre, despertando un nuevo llamado a las autoridades y la sociedad sobre la urgente necesidad de garantizar la seguridad y prevenir la violencia de género en la Patagonia. La frase de Nazarena, “Podría haber sido otra Valeria”, resuena como un grito de alerta y un recordatorio de la vulnerabilidad y el peligro que enfrentan muchas mujeres en la región, exigiendo respuestas concretas y políticas de seguridad más robustas.


