La Administración Nacional de la Seguridad Social (ANSES) anunció un nuevo ajuste en las jubilaciones, pensiones y asignaciones para marzo de 2026. Esta medida, directamente vinculada a la variación del Índice de Precios al Consumidor (IPC), generará un incremento del 2,9% en los haberes, buscando mitigar la continua pérdida del poder adquisitivo que afecta a millones de argentinos, incluidos los habitantes de la Patagonia.
Detalles del Ajuste y Expectativas Regionales
La actualización se aplicará a un amplio universo de beneficiarios, abarcando desde jubilados y pensionados del sistema general hasta titulares de Pensiones No Contributivas (PNC), beneficiarios de la Pensión Universal para el Adulto Mayor (PUAM) y perceptores de asignaciones como la AUH, AUE y SUAF. En un contexto donde la inflación sigue siendo un desafío clave para la estabilidad económica, este ajuste es monitoreado de cerca por la población patagónica, cuyo costo de vida a menudo supera la media nacional.
Nuevos Montos y la Incertidumbre del Bono Extraordinario
- La jubilación mínima pasará de $359.079 a $369.493.
- En caso de confirmarse el bono extraordinario de $70.000, el ingreso total de la mínima alcanzaría los $439.493. Esta decisión es crucial para la base de la pirámide económica en nuestras provincias, donde el poder de compra es determinante.
- La jubilación máxima se establecerá en $2.495.599, sin percibir el bono adicional.
- La Pensión Universal para el Adulto Mayor (PUAM) quedará en $295.595, y con el bono sumaría $365.595.
- Las PNC por invalidez o vejez ascenderán a $258.646, llegando a $328.646 con el refuerzo.
- La PNC para madre de 7 hijos se equiparará al haber mínimo jubilatorio, totalizando $369.493, con potencial de sumar el bono.
La continuidad del bono de $70.000, que se otorga desde hace casi un año, es un punto de fuerte expectativa. Aunque no hubo confirmación oficial, diversas fuentes sugieren que su mantenimiento es vital para amortiguar el impacto inflacionario en los sectores más vulnerables de la sociedad, incluidos los miles de jubilados y pensionados de las provincias de Chubut, Neuquén y Santa Cruz, cuyas economías locales dependen en gran medida de este flujo de ingresos para sostener el consumo y la actividad comercial.


