Miles de pasajeros quedaron nuevamente en una situación de caos e incertidumbre en el Aeropuerto Internacional Presidente Perón de Neuquén tras la cancelación total de los vuelos programados por Flybondi para el 12 y 13 de febrero. La situación afectó a un número indeterminado de viajeros, generando un profundo malestar y elevando las críticas sobre la previsibilidad y el soporte de la compañía aérea en la región patagónica.
Días de Furia y Desinformación
La aerolínea de bajo costo Flybondi dejó a cientos de usuarios varados sin explicaciones claras ni alternativas inmediatas. Según los relatos de los damnificados, la empresa no solo canceló los servicios, sino que también falló en los canales de comunicación:
- Imposibilidad de comunicarse telefónicamente.
- Caída intermitente de la página web oficial.
- Ausencia de personal de la compañía en el aeropuerto para atender reclamos o brindar soluciones.
Micaela, una pasajera proveniente de Cutral Co, relató a este medio su desesperación tras ver frustrado su viaje a Buenos Aires para asistir a un espectáculo. “No te dan respuestas, no te dan la posibilidad de viajar por otra compañía. Mucha bronca te da que te dejen tirados y no expliquen nada. Estoy desde las 5 de la mañana tratando de que me atienda alguien y recién ahora, a las 20, me dicen que no hay vuelos y que recién el sábado podría volar. Perdimos todo, se esfumó un sueño. Mucha tristeza tenemos”, expresó entre lágrimas.
Costos Disparados y Sueños Frustrados
El impacto económico para los pasajeros afectados fue inmediato y significativo. Una de las damnificadas, quien debía viajar a Buenos Aires por un tema médico urgente, se vio forzada a desembolsar una cifra exorbitante para asegurar su traslado.
- Adquisición de un nuevo pasaje en Aerolíneas Argentinas.
- Costo del nuevo pasaje: 510.000 pesos, una suma que equiparó al valor de un pasaje de ida a Italia.
- Denuncias de falta de asistencia para traslados o alojamiento, a pesar de la magnitud de las cancelaciones.
“Es una vergüenza y Flybondi no responde”, afirmó la pasajera, reflejando el sentir generalizado de impotencia y abandono. La pérdida de compromisos laborales, citas médicas y eventos personales se sumó a la frustración por el gasto inesperado.
Un Patrón de Interrupciones y la Sombra de la Irregularidad
Este episodio no es un hecho aislado. La compañía ha enfrentado reiterados cuestionamientos por interrupciones operativas en la región patagónica. La repetición de estas situaciones pone en el centro del debate la previsibilidad del servicio que ofrecen las aerolíneas de bajo costo y la responsabilidad frente a los usuarios. Mientras cientos de personas continúan a la espera de definiciones sobre reprogramaciones o devoluciones, el malestar en la terminal neuquina subraya la urgente necesidad de mayor control y regulación para garantizar los derechos de los consumidores en el transporte aéreo.


