La dinámica global del mercado energético experimenta un giro decisivo. La caída en el rendimiento de los pozos del Permian, la cuenca que representa el 50% de la producción de Estados Unidos, sumada a una marcada baja en los precios internacionales del barril de petróleo, está reconfigurando las estrategias de los principales productores de shale. Esta coyuntura abre una ventana de oportunidad sin precedentes para cuencas no convencionales fuera del territorio estadounidense, y Vaca Muerta emerge como el destino de capital más atractivo, según un reciente análisis de The Wall Street Journal.
La ‘Crisis de Mediana Edad’ del Shale Americano
“Los productores estadounidenses de esquisto se encuentran en una crisis de la mediana edad: saben que sus mejores días de crecimiento ya han quedado atrás”, describe el influyente medio neoyorquino. Esta frase encapsula la situación actual de una industria que, tras años de expansión vertiginosa, enfrenta desafíos estructurales y económicos. La rentabilidad se ha visto erosionada, llevando a figuras prominentes a replantear sus operaciones.
Un claro ejemplo es Harold Hamm, conocido como el “rey del fracking” y fundador de Continental Resources. A principios de este año, Hamm anunció una decisión histórica: detener por primera vez las perforaciones en la formación Bakken, Dakota del Norte. Su argumento fue contundente: “No hay necesidad de perforar cuando los márgenes prácticamente han desaparecido”.
La clave de esta decisión reside en los costos de perforación: mientras que el breakeven para un pozo en Bakken alcanzó los US$ 58 por barril, en Vaca Muerta este umbral se sitúa significativamente más bajo, en torno a los US$ 45. La promesa del presidente Donald Trump de impulsar el barril a los US$ 50 fue vista por especialistas como un factor adicional para la contracción de operaciones en varias cuencas estadounidenses, incluido el Permian.
Vaca Muerta: Ventaja Competitiva y la Estrategia de los Pioneros
La declaración de Hamm a Bloomberg en enero, donde afirmó que “mucha gente está evaluando su actividad en todas las cuencas”, se materializó con la llegada de Continental Resources a Vaca Muerta. En septiembre pasado, el magnate se reunió con el presidente Javier Milei y confirmó la adquisición del bloque Los Toldos II Oeste a Pluspetrol. Este movimiento convierte a Continental Resources en la primera petrolera norteamericana en desembarcar directamente en Argentina en la última década, marcando un hito en la “nueva era del shale” global.
La incursión de Hamm en Argentina no es un caso aislado. El “rey del fracking” también ha adquirido campos no convencionales en Turquía, lo que subraya una tendencia global de búsqueda de activos rentables más allá de las fronteras tradicionales del shale estadounidense.
Este escenario posiciona a Vaca Muerta como una de las reservas de hidrocarburos no convencionales más atractivas a nivel mundial, lista para capitalizar el reordenamiento estratégico de las grandes empresas energéticas en un contexto de rendimientos decrecientes y presiones de precios en las cuencas maduras de Estados Unidos.


