La Secretaría de Energía ha lanzado una Licitación Internacional para seleccionar un único comercializador-agregador (C-A) privado encargado de la importación de Gas Natural Licuado (GNL) en Argentina. Esta medida, que deberá concluir en 40 días corridos, representa un cambio paradigmático en la política energética nacional, alejándose de la intervención estatal históricamente ejercida por Enarsa.
Un Giro Estratégico Impulsado por la Ley de Bases
Según el análisis de Juan José Carbajales, doctor en Derecho por la UBA y director del Instituto de Gas y Petróleo (UBA), esta decisión responde a criterios ideológicos arraigados en la Ley de Bases, cuyo principio fundamental es la “reducción al mínimo la intervención del Estado” en la economía. El reciente Decreto 49/2026 prorrogó la emergencia del Sector Energético Nacional hasta el 31 de diciembre de 2027, abarcando así la totalidad del mandato presidencial y sentando las bases para este nuevo esquema de importación de GNL.
Nuevo Régimen Transitorio: Un Único Operador Privado
El régimen transitorio para la importación de GNL establece contornos claros y, a la vez, controvertidos:
- La operatoria se concentrará en un único “comercializador-operador” privado.
- Se fijará un precio máximo para la venta en el mercado interno del gas natural resultante de la regasificación del GNL importado, aplicable a los próximos dos períodos invernales (2026 y 2027). Este mecanismo busca “evitar las consecuencias negativas que podrían derivar de tal situación monopólica”.
- Dicho precio no podrá superar un marcador internacional (ej. HH, TTF o JKM) más un valor expresado en US$/MMBTU. Este valor adicional deberá cubrir todos los costos de flete marítimo, regasificación, almacenaje, comercialización y transporte por ducto hasta Cardales.
- La determinación de este valor dependerá de una licitación que realizará la Secretaría de Energía para el uso de la capacidad de regasificación de Enarsa. En caso de fracasar, Enarsa continuará a cargo directo de la importación, regasificación y venta.
Justificación Oficial y Cuestionamientos de Expertos
El decreto argumenta que Enarsa, como “único importador de GNL”, ha incurrido en defectos como asumir actividades del sector privado, no cumplir expectativas, carecer de eficiencia y generar “erogaciones de mucha envergadura” sin mejoras significativas. Sin embargo, Carbajales y otros analistas, desde la consultora Paspartú, advierten que la introducción de un monopolio privado, aunque regulado por un precio máximo, conlleva riesgos inherentes. La figura del “único comercializador-agregador” podría generar una posición dominante con potenciales impactos en la estabilidad y los costos del abastecimiento energético, aspectos críticos para la planificación de provincias como Neuquén, productoras de gas.
Implicancias para la Patagonia y el Mercado Interno
La centralización de la importación de GNL y la fijación de un precio máximo impactarán directamente en el balance energético nacional y, por extensión, en las provincias gasíferas. Mientras se busca eficiencia y reducción de la intervención estatal, la creación de un actor monopólico privado genera incertidumbre sobre la transparencia de costos y la competitividad a largo plazo. La gestión de los picos de demanda invernal y la integración con la producción nacional de gas, especialmente de Vaca Muerta, serán desafíos clave bajo este nuevo esquema, que podría reconfigurar las dinámicas de precios y suministro en la región patagónica.


