En un giro sorpresivo que marca una reversión clave en la política energética del gobierno, la Secretaría de Energía ha decidido desechar la contratación de un agregador comercial privado para la importación de Gas Natural Licuado (GNL). En su lugar, será la estatal Enarsa la encargada de gestionar los cargamentos de gas durante el próximo invierno, una medida impulsada por la necesidad de mitigar el impacto de los altos costos internacionales en las tarifas domésticas y contener la inflación.
Factores Geopolíticos y Económicos Detrás de la Marcha Atrás
La decisión oficial se fundamenta en un complejo escenario global y doméstico. Fuentes cercanas a la operación señalan dos pilares fundamentales que llevaron a esta determinación:
- Precios Volátiles Internacionales: La escalada de la guerra en Medio Oriente ha disparado y desestabilizado los valores del crudo y del GNL a nivel mundial, haciendo inviable la transferencia total de estos costos al mercado interno sin generar un impacto social y económico inaceptable.
- Presión Inflacionaria Doméstica: Con una aceleración de la inflación registrada en marzo, el gobierno busca evitar cualquier factor adicional que impulse el Índice de Precios al Consumidor (IPC). El Ministerio de Economía, bajo la dirección de Luis Caputo, ha ejercido una influencia decisiva para priorizar la estabilidad de precios y la desaceleración inflacionaria.
Economía Pone Freno al Traslado de Costos para Proteger al Consumidor
La postura del ministro Caputo ha sido crucial en esta reversión. Su objetivo principal es evitar que el costo pleno del GNL importado se refleje íntegramente en las tarifas de gas y electricidad. Un pass-through total hubiera generado un impacto directo en los precios regulados a partir de mayo, complicando los esfuerzos del Ejecutivo por consolidar la desaceleración inflacionaria. Esta estrategia, si bien implica mantener un mayor rol del Estado en una función que se buscaba privatizar, prioriza la macroeconomía y el bolsillo del consumidor ante un contexto de alta sensibilidad.
Enarsa Retoma un Rol Central y Prepara la Importación Invernal
Con esta medida, la licitación que había ejecutado Enarsa para seleccionar una empresa privada que asumiera el rol de agregador comercial (donde competían firmas como Naturgy y Trafigura) quedó oficialmente sin efecto. En consecuencia, la firma estatal volverá a asumir la compra de cargamentos de gas en el mercado internacional y su posterior comercialización a distribuidoras, grandes usuarios industriales y generadoras eléctricas. De hecho, ya se encuentra en proceso la adquisición de un tender de entre 10 y 12 buques de GNL que arribarían al país entre junio y julio, asegurando el abastecimiento para el pico de demanda invernal.
Esta reversión representa un cambio significativo respecto a una de las iniciativas más reformistas del gobierno en el área energética, que buscaba despojar al Estado de la importación de gas. Por lo menos durante este año, el control estatal se mantendrá, consolidando la intervención en un área crítica para la economía nacional y la Patagonia productiva.


